Desde el 1 de enero de 2024, los estudiantes que realizan prácticas formativas, ya sean remuneradas o no, están dados de alta en la Seguridad Social y cotizan de forma automática. Sin embargo, quienes hicieron prácticas antes de esa fecha quedaron fuera del sistema y no pudieron computar ese tiempo en su vida laboral.
El Funcionario de la Seguridad Social, Alfonso Muñoz Cuenca, en un nuevo vídeo ha explicado como pueden sumar hasta 5 años de cotizaciones quienes hicieron prácticas antes de la entrada en vigor de esta nueva normativa gracias al convenio especial. Y lo más importante si merece la pena o no firmar ese convenio que tiene un coste para el interesado.
¿Cuántos años se puede recuperar?
Tal y como explica Alfonso Muñoz, la norma establece que se pueden recuperar hasta un máximo de 5 años. No obstante, la cantidad exacta dependerá del tiempo real de prácticas. Por ejemplo, si realizaste un año de prácticas, podrás recuperar un año de cotización. En el caso de que hubieras realizado dos años, pues podrás recuperar dos, y así sucesivamente hasta un máximo de cinco años.
Ahora bien, tal y como explica, esta recuperación no es gratis por parte del interesado y tiene un coste.
¿Cuánto cuesta recuperar esas cotizaciones?
El cálculo se hace sobre la base mínima de cotización vigente en el año en que se realizaron las prácticas. Es decir, no la que sea en el año en que decidas recuperar esos años. Por ejemplo, si hiciste prácticas en el año 2022, la base de cotización mínima es de 960,60 euros.
A la base de cotización que corresponda se le aplica un porcentaje, lo que genera una cuota. Sobre esa cuota se aplica un coeficiente reductor del 0,77.
El importe varía según cada caso. Por ello, tal y como recomienda Muñoz, lo más recomendable es acudir a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) con la certificación de tus prácticas para que te indiquen cuántos deberías pagar exactamente.
¿Hay que pagarlo de golpe o se puede fraccionar el pago?
El convenio se puede abonar de dos formas:
- En un único pago, dentro del mes siguiente a la firma del convenio.
- De manera fraccionada, en mensualidades. El fraccionamiento puede ser de hasta el doble del tiempo que se quiere recuperar. Por ejemplo, si quieres recuperar un año, lo puedes pagar en 24 mensualidades (2 años). Eso sí, hay un máximo de 84 meses (7 años) por tanto, si quieres recuperar 5 años de prácticas no lo podrás fraccionar para pagarlo en 10 años, sino en 7 años.
¿Hasta cuando se puede suscribir el convenio?
La normativa establece como fecha límite el 31 de diciembre de 2028. Por lo que no es necesario que vayas corriendo a la Seguridad Social para firmar el convenio y puedes esperar a que tu economía sea algo mejor para afrontar el gasto de este trámite. Eso sí, una vez pasada esa fecha ya no podrás hacerlo.
¿Merece la pena cotizar por esas prácticas?
La gran pregunta es si compensa económicamente pagar por recuperar ese tiempo cotizado y lo cierto es que en realidad nadie te puede garantizar que esas cotizaciones puedan ser decisivas en el futuro. Por ello, Alfonso detalla los factores a tener en cuenta para tomar la decisión de recuperar o no esos años cotizados.
- En primer lugar, para poder acceder a una pensión de jubilación contributiva, es necesario tener como mínimo 15 años cotizados. Por lo que sumar estos años, podría ser decisivo si puedes ver un futuro negro en cuanto a trabajar para cotizar.
- En segundo lugar, cuando la Seguridad Social realiza el cálculo de la pensión de jubilación, se tienen en cuenta los años cotizados para aplicar el porcentaje a cobrar. Por ejemplo, en 2025, si una persona se jubila y quiere cobrar el 100 % de la base reguladora resultante de su pensión, es necesario tener cotizados 36 años y medio. Por tanto, a más años cotizados, mayor porcentaje de jubilación.
- En tercer lugar, también puede influir en la edad de jubilación. Si bien es cierto que para jubilarse solo es necesario 15 años, para jubilarse a los 65 años, se exigen más años cotizados. Por ejemplo, una persona que quiera jubilarse a los 65 años en 2025, necesita tener cotizados al menos 38 años y 3 meses. Por tanto, sumar estos años, podría incluso abrir la puerta a poder jubilarse a los 65.
- En cuarto lugar, también podría afectar a la jubilación anticipada y parcial para las que se exigen periodos cotizados entre 33 y 35 años.
- Por último, podría servir para la incapacidad permanente por enfermedad común, para la que se exige entre 15 años de cotización, según la edad del trabajador.
En resumen, cuanto más años cotizados, mayor protección y mejores opciones de pensión en el futuro.
De modo que, como subraya Alfonso Muñoz Cuenca, la clave está en valorar los costes inmediatos frente a los beneficios a largo plazo.

