El Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Trabajo han cerrado un acuerdo para que, a partir de 2025, los trabajadores que perciban el salario mínimo interprofesional (SMI) no tengan que pagar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La medida beneficiará directamente al 20% de perceptores del SMI que, hasta ahora, sí estaban obligados a tributar, especialmente aquellos sin cargas familiares. Sin embargo, no todo son buenas noticias, pues esta medida deja fuera a los pensionistas y autónomos.
Tras la subida del SMI y la negativa de Hacienda a elevar el límite exento de IRPF, originó el debate sobre si debe tributar o no el SMI.
Una deducción personalizada que elimina la tributación
La fórmula acordada consiste en una deducción fiscal equivalente a lo que cada trabajador con SMI debería abonar en concepto de IRPF. En la práctica, esto significa que no tendrán que pagar nada por este impuesto, ya que la deducción se aplicará de manera personalizada y proporcional.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado que esta medida tendrá un coste aproximado de 200 millones de euros para el Estado, muy por debajo de los casi 2.000 millones, que implicaría elevar el mínimo exento de tributación para todos los contribuyentes. Es importante mencionar que la medida solo tendrá vigencia durante 2025, por lo que cualquier extensión más allá de ese año deberá ser renegociada.
Tanto Montero como la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, han celebrado el acuerdo como un paso más para dignificar el salario mínimo y han reiterado su compromiso de seguir aumentándolo en 2026 hasta que alcance el 60% del salario medio neto, tal como establece la Carta Social Europea.
Díaz ha destacado que el SMI se ha incrementado un 61% desde 2018, pasando de 736 euros mensuales a 1.184 euros en 14 pagas para 2025, y ha calificado esta herramienta como clave para reducir la desigualdad y combatir la pobreza laboral.
Los autónomos se quedan fuera de la medida
A pesar del anuncio positivo, la medida ha generado malestar entre sectores que han quedado excluidos. El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha criticado abiertamente que la exención solo se aplique a quienes tienen una nómina con SMI, dejando fuera a autónomos y pensionistas que están en el mismo umbral de ingresos o incluso por debajo.
Al parecer, el Ministerio de Hacienda y el de Trabajo han alcanzado un acuerdo para que los trabajadores que cobran el salario mínimo interprofesional (SMI) no tributen el IRPF en 2025. Dicho acuerdo supondría un coste de 200 millones de euros, mucho menos que lo que supondría… pic.twitter.com/Sb5lzTxJmE
— Fed. Autónomos 𝗔𝗧𝗔 (@autonomosata) March 28, 2025
“No puede ser que no tengan IRPF los que están cobrando el salario mínimo, pero que en cambio autónomos o pensionistas con esos ingresos sí tengan que pagar a Hacienda”, ha manifestado Amor, que también es vicepresidente de la CEOE.
Negociación tensa y pacto de última hora
El acuerdo se produjo tras momentos de máxima tensión entre el Ministerio de Trabajo y Hacienda. La mañana del jueves, Díaz denunció públicamente que Montero había roto la negociación la noche anterior. Hacienda, por su parte, evitó hablar de ruptura, aunque reconoció la existencia de posturas muy distantes. Sin embargo, a pocas horas de que venciera el plazo para que el Ejecutivo vetara una proposición de ley de Sumar sobre esta misma cuestión, ambas partes lograron un principio de acuerdo que evitó un nuevo choque parlamentario.
Sumar retiró su iniciativa justo antes de que fuera debatida en el Congreso, mientras que otras dos proposiciones similares del PP y Podemos sí fueron vetadas por el Ejecutivo para evitar un impacto negativo en la recaudación pública.
Reacción sindical: apoyo con reservas
Los sindicatos UGT y CCOO han valorado positivamente la medida, aunque han reclamado mayor participación en las decisiones de este tipo. Pepe Álvarez (UGT) la ha calificado como «una buena noticia», pero ha anunciado que presentarán una queja al Defensor del Pueblo para que se respete el papel del diálogo social. “No puede ser que se cuente con los sindicatos solo cuando le interesa al Gobierno”, ha declarado.
Unai Sordo (CCOO) ha lamentado la polémica generada y ha señalado que mantener la tributación del IRPF para salarios de subsistencia como el SMI era un error. Aun así, ha reclamado un debate más profundo sobre fiscalidad progresiva y ha insistido en que quienes más tienen deben aportar más.

