El inicio de los Juegos Olímpicos de París dará el pistoletazo de salida con la ceremonia de inauguración este viernes 26 de julio. Aunque algunas disciplinas, como el fútbol, ya comenzaron el viernes. Hasta el 11 de agosto competirán cerca de 50 disciplinas que podrán verse por televisión.
Muchos aficionados a estas disciplinas no querrán perderse la competición, aunque cuando estas se emitan coincida en horario laboral. Los juegos no solo podrán verse por la televisión, también por los servicios de streaming y muchos trabajadores que trabajan en oficina podrían aprovechar para verlo a través de los ordenadores del trabajo.
Al igual que un trabajador tiene unos derechos laborales, también tiene unas obligaciones que son principalmente hacer su trabajo, por el cual la empresa le paga su salario. Partiendo de esto, ver los Juegos Olímpicos durante tu jornada laboral desatendiendo tus funciones sería un incumplimiento por parte del trabajador.
Ahora bien, la pregunta sería si la empresa te pilla viendo los Juegos Olímpicos durante tu jornada laboral, ¿sería motivo suficiente para que te despidan?
¿Puedo ver los Juegos Olímpicos mientras trabajo y sin miedo a ser despedido?
Para responder a esto, consultamos una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que analizó en la sentencia 2464/2022 el caso de un trabajador que fue despedido junto a otros trabajadores que fueron sorprendidos por la encargada viendo el partido de la Eurocopa de 2020 (celebrado en 2021) en lugar de estar trabajando.
Estos trabajadores durante sus 15 minutos de descanso (de 18:00 a 18:15 horas) aprovecharon para ver el partido que enfrentaba a España contra Croacia. Hasta aquí no hay ningún problema, pues durante el descanso los trabajadores pueden hacer con su tiempo lo que quieran. Sin embargo, pasado ese tiempo, en lugar de volver a sus puestos de trabajo, continuaron viendo el partido a través de sus teléfonos móviles, hasta que a las 18:30 fueron sorprendidos por la encargada.
Tras este suceso, la empresa les entrego la carta de despido disciplinario por los siguientes motivos:
- Primero por ver el partido de fútbol en horario laboral, dejando sin ejecutar los trabajos que habitualmente tenía que realizar referidos a la preparación del material. En la propia carta la empresa indica que recibió una queja por parte de un cliente.
- Segundo, estas conductas se califican como desobediencia a las órdenes recibidas, transgresión de la buena fe contractual, abuso de confianza en el desempeño de trabajo, deslealtad en las gestiones encomendadas y disminución continuada en el rendimiento normal.
El despido fue declarado improcedente
A pesar de que es cierto que los trabajadores fueron pillados desatendiendo sus funciones laborales para ver un partido de futbol, la justicia declaró el despido como improcedente.
El TSJ subrayó que «sólo 15 minutos de una jornada laboral es una porción muy pequeña de toda la jornada«, por lo que el despido es una sanción desproporcionada y no justificada a la infracción de los trabajadores.
Es una falta laboral
Ver los Juegos Olímpicos durante tu jornada laboral sería una falta leve y, por tanto, la empresa podría y seguramente te sancione por ello. Ahora bien, tal y como señala la sentencia mencionada, no sería suficientemente grave como para que la empresa aplicará la máxima sanción posible que es el despido.
No obstante, eso no significa que tengas la libertad para ver los Juegos Olímpicos durante tu jornada laboral, pues la empresa sí podría aplicarte una sanción, a modo de preaviso/advertencia, para que cambies tu actitud y evidentemente no lo vuelvas a hacer.
Si, por el contrario, tras una primera amonestación siguieras con esta actitud desatendiendo tus laborales para ver los juegos, la empresa seguramente te volverá a sancionar
Si es una falta leve o grave habría que consultar el convenio colectivo de aplicación, pero lo que es seguro y como recogen los convenios es que tras varias faltas leves o graves, estas se convierten en muy grave y entonces si podrían concluir con un despido.
En conclusión, se podría decir, que por ver un «rato» los Juegos Olímpicos no sería un motivo suficiente para justificar un despido. Pero lo cierto es que aunque no esté justificado y sea declarado improcedente, te vas a quedar sin trabajo. ¿La pregunta que deberías hacerte es ¿merece la pena arriesgar tu trabajo por ver los Juegos Olímpicos?

