Imagina que tu empresa te pide que trabajes desde casa por un día para asistir a una reunión importante. Lo que parece una medida habitual en tiempos de teletrabajo terminó siendo una desagradable sorpresa para 400 empleados: todos fueron despedidos por videollamada.
Esta historia ocurrió en Estados Unidos y ha generado mucha indignación, pues la automotriz Stellantis, matriz de marcas como Jeep, Fiat, Chrysler y Peugeot ha sido la protagonista de este despido masivo realizado a través de una videollamada.
La convocatoria que anticipaba el despido
El jueves 21 de marzo, unos 400 trabajadores de áreas como ingeniería, software y tecnología, recibieron un correo de la empresa indicándoles que el viernes 22 debían trabajar desde casa para participar en “importantes reuniones operativas”. Lo que parecía una jornada laboral remota habitual terminó siendo una maniobra para anunciar su despido colectivo.
El mensaje destacaba que, para asegurar la participación de todos, se establecía una jornada de trabajo remoto obligatoria. Según publicaciones como la de Car Dealership Guy en la red social X, esta comunicación ya hacía sospechar una acción inusual. Lamentablemente, las suposiciones fueron acertadas.
BREAKING:
Stellantis, the parent company of Chrysler, Jeep, Dodge, Ram, is sending notices to its employees about a “mandatory remote work day” on Friday.
The reason?
Your guess is as good as mine, but a notice like this (on a Thursday) could potentially signal layoffs.… pic.twitter.com/6rG9csCHBM
— Car Dealership Guy (@GuyDealership) March 22, 2024
Un despido telemático
Una vez iniciada la reunión online, los empleados fueron notificados de que estaban siendo despedidos como parte de una reestructuración interna. Según fuentes como Bloomberg y Reuters, los despidos representan el 2% de la plantilla global de ingeniería, tecnología y software de la compañía.
La medida será efectiva a partir del 31 de marzo y forma parte de una estrategia empresarial para optimizar costes y responder a las “incertidumbres sin precedentes” del sector automotriz, según explicó Stellantis a medios como Europa Press y Fortune.
Subcontratación y transformación del negocio
Este no es el primer intento de Stellantis por reducir su plantilla. En noviembre del año anterior, la empresa ya ofreció incentivos económicos para que unos 6.400 empleados en EE. UU. renunciaran voluntariamente. Además, se ha reportado que muchos de los puestos están siendo trasladados a países con costes laborales más bajos, como India, México y Brasil.
Estas decisiones van acompañadas de una estrategia para reorientarse hacia la producción de vehículos eléctricos, buscando competitividad en un mercado que cambia rápidamente.
No es un caso aislado
Stellantis no es la primera empresa en recurrir al teletrabajo como herramienta para ejecutar despidos. Casos similares ocurrieron con compañías como Twitter (ahora X), donde también se prescindió de empleados mediante plataformas virtuales.
Estos hechos reavivan el debate sobre la ética empresarial en tiempos de crisis y sobre cómo equilibrar la eficiencia operativa con el respeto hacia las personas. En un contexto donde el teletrabajo se consolida como parte del modelo laboral, este tipo de decisiones pone a prueba los límites de lo aceptable en la gestión de recursos humanos.

