La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha puesto en marcha su plan para reformar el registro horario en España, tras el revés que se ha llevado tras el rechazo del Congreso de los Diputados de su reducción de jornada. Su propuesta de como deberán las empresas registrar la jornada laboral de sus trabajadores ya está en consulta pública.
Pero ante un nuevo sistema que pretende ser más preciso para registrar el tiempo de trabajo de los trabajadores y que no haya trampas por parte de las empresas, como sucede por ejemplo con los registros que se hacen en papel, la ministra quiere evitar problemas en materia de privacidad y protección de datos personales de los trabajadores.
Por ello, ha decidido recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) para resolver las dudas legales que ha generado su nuevo proyecto de registro horario laboral.
La verificación de la identidad, uno de los principales problemas
El principal cambio será la eliminación del registro en papel, el sistema tendrá que ser digital y cada trabajador deberá identificarse para acceder a su ficha de registro. Las opciones para la identificación serían las credenciales o sistemas biométricos.
Precisamente esto último es lo que protección de datos podría echarle para atrás su nuevo registro horario, ya que el Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD) determinó que los sistemas de registro horario que utilizan datos biométricos, como la huella dactilar o el reconocimiento facial, constituyen una práctica “excesiva” y de «alto riesgo». Una valoración que fue ratificada por la Agencia Española de Protección de Datos, es más, ya sancionó a una empresa por utilizar un sistema de fichaje basa en huellas digitales (Puedes consultar el expediente número: EXP202304834).
Geolocalización y sistemas para rastrear la actividad del trabajador
Otro punto resolver es el uso de aplicaciones móviles de geolocalización, así como sistemas que puedan rastrear la actividad del trabajador. Estas medidas, aunque eficaces para garantizar el cumplimiento de la ley, también generar dudas sobre si vulneran el derecho a la privacidad y la protección de datos personales.
Los sindicatos lo apoyan pero la patronal no
Mientras que los sindicatos ven con buenos ojos el endurecimiento del control horario (argumentando que protegerá mejor los derechos laborales y evitará abusos), las patronales han mostrado reservas. Desde la CEOE y otras organizaciones empresariales se advierte del posible aumento de costes y carga administrativa, además de cuestionar la proporcionalidad de algunas medidas tecnológicas propuestas.

