Una trabajadora ha visto como la justicia la obliga a devolver el subsidio por desempleo cobrado de forma indebida. Se trata de una mujer que con ayuda de su suegra intentó engañar al SEPE para aumentar la cuantía de su subsidio, gracias al contrato de solo 4 días que le hizo tras finalizar su anterior trabajo a tiempo parcial.
Hasta el 18 de junio de 2023, la mujer trabajaba a tiempo parcial para otra empresa. Su jornada era de 10 horas semanales, y tras la finalización de ese contrato, se encontraba en una situación legal de desempleo, lo que le daba derecho a solicitar el subsidio. Sin embargo, como su empleo anterior era a tiempo parcial, esto afectaría a la cuantía del subsidio. Esto es lo que se conoce como la parcialidad de los subsidios y provocaba que el desempleado no cobrará el 100% de la cuantía, sino que cobraba la parte promocional a la jornada de su último trabajo.
Para evitar esta parcialidad en el subsidio (algo que ya ha sido eliminado con la reforma del subsidio de 2024), esperó a un nuevo trabajo a jornada completa para eliminar esta disminución. Curiosamente, dos días después fue contratada por la empresa de su suegra, pero la duración de su contrato levanto sospechas.
Un contrato de solo cuatro días para cobrar el 100% del subsidio
Dos días después de quedar en paro, el 20 de junio, la empresa gestionada por su suegra, la contrató a jornada completa mediante un contrato temporal de solo cuatro días. Como todo contrato de duración determinada, es importante indicar la causa por la que se hace este tipo de contrato en lugar de uno indefinido (no hacerlo puede provocar que se declare el contrato como indefinido). La justificación que indicaron era para cubrir una ausencia por asuntos personales.
Gracias a este contrato a jornada completa, permitió a la mujer al finalizar el mismo acceder al 100% del subsidio por desempleo, ya que fue contratada a jornada completa y, tras la finalización del contrato, volvió a encontrarse en situación legal de desempleo. Pero ahora provenía de un trabajo a jornada completa, en lugar de uno a tiempo parcial.
La sospecha: el SEPE y la Inspección de Trabajo entran en escena
Esta ‘jugada’ no pasó desapercibida para el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), que abrió una investigación tras detectar indicios de fraude. La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social elaboró un acta de infracción en noviembre de 2023 donde detalló todos los movimientos laborales de la trabajadora y de la empresa contratante.
Entre los elementos más sospechosos se señalaba que:
- Nunca antes la empresa había contratado a nadie por “asuntos personales”.
- Solo una semana después, la empresa contrató a un trabajador de forma indefinida a jornada completa.
- Existía una relación familiar entre la empleadora (suegra) y la trabajadora (nuera), embarazada de siete meses y medio en aquel momento.
La Inspección concluyó que todo apuntaba a un acuerdo simulado entre ambas para generar las condiciones legales que permitieran a la trabajadora acceder al subsidio completo.
La mujer demandó al SEPE
La trabajadora recurrió la sanción del SEPE ante los tribunales. El caso fue juzgado por el Juzgado de lo Social número 2 de Avilés (puedes consultar la sentencia 85/2025). Sin embargo, el juzgado desestimó su demanda y avaló la decisión del SEPE. En su fallo, concluyó que existía una “connivencia” entre ambas partes (ella y su suegra) para crear artificialmente el derecho al subsidio íntegro.
Por tanto, confirmó la extinción del subsidio por desempleo y la obligación de devolver lo cobrado, en aplicación del artículo 47.3 de la Ley sobre Infracciones y Sanciones del Orden Social (LISOS).
Es importante mencionar que la sentencia no es firme y que la trabajadora puede interponer recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia.

