La Seguridad Social logra un superávit de 4.046 millones hasta abril tras disparar sus ingresos por cotizaciones

Las cuotas sociales alcanzan los 62.401 millones de euros, un 7,7% más que hace un año, mientras el gasto en pensiones supera los 54.700 millones.

La Seguridad Social ha cerrado los cuatro primeros meses del año con un saldo positivo de 4.046 millones de euros, una cifra que equivale al 0,2% del Producto Interior Bruto (PIB). El resultado llega después de que los ingresos por cotizaciones sociales crecieran un 7,7% interanual y alcanzaran los 62.401 millones de euros.

Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, entre enero y abril los ingresos totales del sistema ascendieron a 77.454 millones de euros, un 7,3% más que en el mismo periodo del año anterior. Mientras, los gastos se situaron en 73.408 millones, con un incremento del 7,2%.

Las cotizaciones sociales marcan un nuevo máximo

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El principal motor de las cuentas de la Seguridad Social sigue siendo el aumento del empleo y de las bases de cotización. Los ingresos por cuotas alcanzaron los 62.401 millones de euros, lo que supone 4.442 millones más que hace un año.

La cifra es todavía más llamativa si se compara con 2019, el último ejercicio previo a la pandemia. Desde entonces, la recaudación por cotizaciones ha aumentado un 52,8%, lo que representa más de 21.500 millones de euros adicionales.

Dentro de estos ingresos destaca también la aportación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ya ha generado 1.941 millones de euros en lo que va de año. Esta cotización adicional se destina a reforzar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como la «hucha de las pensiones».

Los trabajadores sostienen el aumento de ingresos

La mayor parte de la recaudación procede de las cotizaciones de los trabajadores ocupados, que crecieron un 7,9% y alcanzaron los 58.851 millones de euros.

Por su parte, las cotizaciones vinculadas a personas desempleadas también aumentaron, aunque a menor ritmo, con una subida del 4,4% hasta los 3.550 millones de euros.

En el Régimen General se ingresaron 47.820 millones de euros, mientras que los regímenes especiales de autónomos, mar y minería del carbón aportaron conjuntamente 4.526 millones.

Más de 54.700 millones destinados al pago de pensiones

En el lado del gasto, las prestaciones económicas a familias e instituciones alcanzaron los 69.397 millones de euros, lo que representa el 94,5% de todo el gasto del sistema.

La partida más importante sigue siendo la destinada a pensiones contributivas. Entre enero y abril se destinaron 54.756 millones de euros al pago de jubilaciones, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y otras prestaciones contributivas.

Este gasto aumentó un 5,8% debido al incremento del número de pensionistas, la subida de la pensión media y la revalorización aplicada este año. Precisamente el aumento de pensionistas que provocará las jubilaciones de la generación ‘Baby boom’ es la que preocupa a los expertos.

La incapacidad temporal dispara el gasto un 13%

El gasto de las prestaciones por Incapacidad Temporal aumentó un 13% respecto al mismo periodo del año anterior y alcanzó los 6.199 millones de euros.

También registraron importantes incrementos las prestaciones por nacimiento y cuidado de menor, lactancia y cuidado de menores con enfermedades graves, cuyo gasto se elevó un 20,4%, hasta los 1.771 millones de euros.

El Ingreso Mínimo Vital supera los 2.300 millones

Las pensiones y prestaciones no contributivas absorbieron 6.417 millones de euros, un 13,9% más que un año antes.

Dentro de este apartado, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y las prestaciones familiares concentraron 2.331 millones de euros, tras registrar un incremento del 15,4% interanual.

Con estos datos, la Seguridad Social mantiene el equilibrio de sus cuentas gracias al fuerte crecimiento de la recaudación por cotizaciones, que sigue avanzando a mayor ritmo que el gasto del sistema.

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