Seguramente a nadie le sorprenderĆ” que el Congreso de los Diputados ha rechazado la propuesta de reducción de jornada hasta las 35 horas semanales. Sobre todo, cuando hace apenas un mes se tumbó la jornada laboral de 37,5 horas semanales. Aunque esta vez, la propuesta partĆa del Bloque Nacionalista galego (BNG) que registró una proposición de ley para modificar el Estatuto de los Trabajadores y establecer una jornada ordinaria de 35 horas semanales en EspaƱa. Dicha proposición fue publicadaĀ en el BoletĆn Oficial de las Cortes Generales en febrero de 2025,Ā aunque quedó en segundo plano eclipsado por la propuesta de Yolanda DĆaz.
MÔs reducción de jornada pero el mismo fracaso
Las esperanzas de que esta proposición de ley saliera adelante eran escasas o mĆ”s bien nulas y asĆ ha asido. La propuesta de BNG se ha encontrado con la misma piedra que Yolanda DĆaz en su dĆa, el rechazo de PP, Vox, UPN y Junts, a los que se sumó la abstención del PNV.
El propio NĆ©stor Rego, Diputado del BNG y firmante de la proposición, asumĆa desde el inicio que la iniciativa no prosperarĆa. Aun asĆ, defendió que una jornada mĆ”s corta contribuirĆa a mejorar la salud, la calidad de vida, la eficiencia económica, y reducirĆa riesgos laborales. Recordó ademĆ”s que la actual regulación de 40 horas tiene mĆ”s de cuatro dĆ©cadas y que paĆses como Francia ya aplican modelos similares.
El BNG, que ya habĆa calificado de Ā«insuficiente y poco ambiciosoĀ» el plan de Yolanda DĆaz, aboga incluso por una jornada de 32 horas repartidas en cuatro dĆas, considerĆ”ndolo un objetivo deseable a medio plazo.
CrĆticas desde la oposición
Desde Junts calificaron la propuesta como āsimplista y populistaā, y cuestionó el modelo francĆ©s que el BNG toma como referencia, argumentando que ha provocado bloqueos polĆticos y laborales en el paĆs vecino.
Desde Vox, Juanjo Aizcorbe la tachó de āestafa económica y moralā y āburla a la inteligenciaā. El PP, representado por MarĆa Isabel Prieto, consideró la medida un ādesguace fantasiosoā y una copia sin fundamento tĆ©cnico ni consenso social.
Por su parte, PNV no solo se abstuvo, sino que criticó duramente al BNG. Idoia Sagastizabal denunció la falta de diĆ”logo y consenso con empresarios y sindicatos, y alertó del impacto negativo que una medida asĆ tendrĆa sobre pymes y autónomos.
Apoyos en la izquierda
EH Bildu y ERC apoyaron la iniciativa, recordando luchas obreras históricas que lograron avances laborales en Euskadi y CataluƱa. Desde Sumar, Verónica MartĆnez expresó su convicción de que estas propuestas terminarĆ”n prosperando gracias al respaldo de una mayorĆa social. El PSOE, por su parte, representado por Ana Cobo, subrayó que la buena situación económica actual permite plantear estas reformas, aunque no expresó un respaldo firme al texto del BNG.

