Este martes 6 de mayo, el Consejo de Ministros ha aprobado en segunda vuelta el proyecto de ley que reducirá la jornada laboral a 37,5 horas semanales, sin reducción de sueldo para los trabajadores. Con esta medida, el Gobierno busca mejorar las condiciones laborales de unos 12,5 millones de trabajadores, que ahora trabajarán un poco menos, pero recibirán el mismo salario.
La reducción de la jornada laboral tendrá que pasar el ‘examen’ del Congreso de los Diputados, aunque se espera que sea aprobado y publicado en el Boletín Oficial del Estado para entrar en vigor.
El proyecto de ley no solo modificará la jornada máxima ordinaria, que actualmente está en 40 horas semanales, también trae otras medidas relacionadas con el centro horario y las multas por no cumplir con esta reducción.
¿Qué tiempo dará el Gobierno para que las empresas adapten la jornada máxima?
Todas las empresas deberán aplicar esta reducción de jornada antes del 31 de diciembre de este año, sin importar si tienen convenio colectivo.
Para cumplir con esta obligación, cada compañía deberá negociar con los representantes de sus trabajadores cómo adaptar la jornada. En ausencia de representación sindical, se deberá constituir una comisión negociadora específica.
Refuerzo del control horario y aumento de las multas
El Gobierno no quiere que la medida sea ‘papel mojado’ y obligará a las empresas a reforzar el control horario, el cual deberá realizarse exclusivamente de forma digital. Además, la Inspección de Trabajo podrá acceder a estos en tiempo real, con el objetivo de evitar incumplimientos por parte de la empresa.
Actualmente, la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) establece que el incumplimiento del registro horario es considerado como una infracción grave con multas que pueden llegar hasta los 7.500 euros.
Concretamente, las sanciones graves se multan con en su grado mínimo con 751 a 1.500 euros, en su grado medio de 1.501 a 3.750 euros y en su grado máximo de 3.751 a 7.500 euros.
La propuesta es elevarla de la siguiente forma: en su grado mínimo, de 1.000 a 2.000 euros; en su grado medio, de 2.001 a 5.000 euros y, en su grado máximo, de 5.001 a 10.000 euros. Además, las multas serán por cada trabajador.
También se introducen nuevas categorías de infracción grave y muy grave cuando los abusos pongan en riesgo la salud laboral.
Las empleadas del hogar también tendrán que registrar su horario
Por primera vez, la ley estipula que las trabajadoras del hogar estarán sujetas al control horario. A diferencia de las empresas, este podrá realizarse mediante cualquier medio físico o digital que sea adecuado a los recursos de la empleadora y la trabajadora.

