El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha confirmado el despido improcedente de un trabajador de Burger King acusado de realizar reembolsos de pedidos y quedarse con el dinero. Ahora tendrá que indemnizarlo con más de 13.000 euros o bien readmitirlo.
El trabajador despedido llevaba en la empresa desde el 19 de febrero de 2016 y ocupaba el puesto de encargado en el establecimiento. En el año 2023, Burger King detecto descuadres en la caja y tras llevar a cabo una investigación, descubrió varios pedidos pagados en metálico que habían sido reembolsados, sin que el producto hubiera sido devuelto por el cliente y el dinero tampoco no fue devuelto al cliente, por lo que supuso que el trabajador se había quedado el dinero.
Concretamente, en la carta de despido disciplinario entregado al trabajador, su despido se fundamentó en dos incidentes:
- 5 de mayo de 2023 (14:26 h): Un cliente realizó un pedido, lo pagó en efectivo y recibió los productos. Cinco minutos después, el trabajador registró un reembolso sin que se hubiera efectuado una devolución.
- 7 de mayo de 2023 (19:08 h): Se repitió una situación similar, donde el trabajador registró un reembolso después de haber entregado el pedido y cobrado en efectivo.
Al no estar de acuerdo con su despido, presentó la papeleta de conciliación, que es el paso previo antes de interponer la demanda por despido ante el juzgado de lo social. Tras celebrarse el acto de conciliación y no llegar a ningún acuerdo, el caso terminó en el Juzgado de lo Social número 49 de Madrid.
La Justicia lo declara improcedente
El Juzgado de lo Social número 49 de Madrid consideró que el despido era improcedente, ya que no se pudo demostrar con certeza que las acciones del trabajador tuvieran una intención fraudulenta.
Aunque Burger King presentó como pruebas las imágenes de los cámaras de seguridad, el juzgado consideró que estás no eran concluyentes, ya que estas mostraban un alto nivel de actividad en el restaurante, lo que podría haber llevado a errores operativos, como por ejemplo a identificar correctamente las operaciones reembolsadas.
Además, señaló que la empresa no había analizado todas las transacciones en la franja horaria para verificar si los reembolsos correspondían a pedidos legítimos, como tampoco se acreditó la existencia de descuadres en la caja registradora.
Con base en esto, la jueza declaró la improcedencia del despido y condenó a Burger King a indemnizar al trabajador con 13.119,66 euros.
Burger King presentó un recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, argumentando que los hechos acreditaban una «transgresión de la buena fe contractual» y un «abuso de confianza», lo que justificaría el despido disciplinario.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en su sentencia 1111/2024 desestimó el recurso, confirmando la decisión inicial. Destacó que la empresa no aportó pruebas concluyentes para demostrar que las acciones del trabajador fueran deliberadas y no simples errores operativos. Además, señaló que la carta de despido solo contenía la versión de la empresa y no pruebas objetivas.

