Firmar un documento en el trabajo parece un trámite sin importancia, pero puede tener más consecuencias de las que imaginas. Así lo explica el abogado laboralista Juanma Lorente, que ha compartido un caso reciente para advertir a cualquier trabajador de un error que se repite con demasiada frecuencia.
Es importante leer lo que se firma
Según cuenta, una trabajadora acudió a su consulta después de que la empresa le entregara un documento para firmar. El documento que le entregaron parecía un simple aviso de cambio de horario, pero la realidad es que no. Le cambiaban el horario a uno que no le venía nada bien. La empresa le aseguró que no pasaba nada y que, si no estaba de acuerdo, ya podría reclamar más adelante. Confiando en esa explicación, lo firmó.
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En otras palabras, la empresa le estaba diciendo que era un simple comunicado y que solo estaba firmando que le había sido entregado.
El problema llegó después. Ese documento no era un simple aviso de cambio de turno. En realidad recogía un acuerdo entre empresa y trabajadora para modificar el horario. Al firmarlo estaba aceptando de forma voluntaria ese cambio. Y una vez firmado un acuerdo de modificación, ya no es posible reclamar.
El abogado explica que si la trabajadora hubiera sabido esto, nunca habría firmado. Y añade que todo habría sido distinto si hubiera puesto una simple anotación de no conforme. Con esa fórmula sí habría podido impugnar la modificación e incluso plantearse la salida de la empresa con indemnización por modificación sustancial de las condiciones de trabajo.
En este caso era un cambio de horario, pero en otras puedes ser que la empresa te cuele un acuerdo transaccional en el despido y te impida reclamar.
El consejo de Juanma Lorente
El caso sirve como recordatorio de algo básico. Nunca firmes un documento laboral sin entender completamente qué implica. No se trata solo de lo que pone, sino de los efectos que puede tener tu firma. Un acuerdo firmado sin saberlo puede cerrarte la puerta a reclamar después.
El consejo del abogado es claro. Ante cualquier documento que no entiendas, pide tiempo para leerlo, solicita asesoramiento o firma como no conforme si necesitas dejar constancia de que no estás de acuerdo. Evita hacerlo a la ligera. Puede ahorrarte muchos disgustos.

