La fábrica de Aemsa Santana en Linares (Jaén) cerrará definitivamente después de que la empresa y los representantes de los trabajadores hayan alcanzado un acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a 69 empleados. La plantilla ratificó el pacto el pasado 8 de octubre, tras varias semanas de negociaciones y movilizaciones para intentar mantener la actividad industrial.
Lamentablemente, el cierre no se ha podido evitar y los afectados tendrán que decidir entre la indemnización o aceptar un traslado a otras instalaciones del grupo Windar para conservar su puesto de trabajo. Una decisión difícil, ya que eso supondría trasladarse a otras ciudades.
El acuerdo establece indemnizaciones de 26 días de salario por año trabajado, con un máximo de 14 mensualidades, además de otras compensaciones económicas. La empresa también ha ofrecido 111 vacantes repartidas entre diferentes centros de España, mientras que 17 empleados seguirán vinculados a Aemsa Santana con la posibilidad de desplazarse temporalmente a Polonia. Las primeras recolocaciones están previstas para finales de octubre o principios de noviembre.
Aemsa Santana cierra su fábrica de Linares tras semanas de negociaciones por el ERE
La decisión supone el final de la actividad de una planta dedicada a la fabricación de componentes para aerogeneradores, situada en el Parque Científico-Tecnológico del Transporte Santana. La dirección había anunciado en septiembre su intención de cerrar las instalaciones y tramitar un despido colectivo que afectaría a toda la plantilla, alegando problemas relacionados con la actividad productiva y la situación de la fábrica.
Desde entonces, los trabajadores habían mantenido reuniones con la compañía y protagonizado distintas movilizaciones para reclamar una solución que permitiera conservar los empleos en Linares. Durante la negociación se estudiaron alternativas para mantener la actividad, incluida la posibilidad de encontrar una salida a la situación de la nave industrial, pero ninguna de ellas ha conseguido frenar el cierre.
El acuerdo llegó finalmente el 8 de octubre, después de que las conversaciones entre la empresa y los representantes de los trabajadores permitieran mejorar las condiciones inicialmente planteadas. Aunque la plantilla ha aceptado el pacto, la fábrica dejará de producir en Linares y los trabajadores que quieran continuar dentro del grupo tendrán que hacerlo fuera de la ciudad.
Windar ofrece 111 vacantes en otras fábricas para los trabajadores afectados por el ERE
La principal alternativa al despido pasa por incorporarse a otros centros industriales de Windar, que ha puesto a disposición de los empleados 111 puestos de trabajo repartidos entre Ferrol, Puerto Real, Asturias y Cartagena. Estas vacantes permiten solicitar una recolocación dentro del grupo.
La mayor parte de las plazas se encuentra en Ferrol, con 63 vacantes, seguida de Puerto Real (Cádiz), donde se ofrecen otras 28. En Asturias hay 18 puestos disponibles y Cartagena cuenta con dos. Para quienes acepten trasladarse, el acuerdo incluye una ayuda al alquiler de hasta 2.500 euros, destinada a facilitar el cambio de residencia y los gastos que puede suponer comenzar a trabajar en otra ciudad.
Además de estas vacantes, 17 trabajadores continuarán vinculados a Aemsa Santana y podrán ser desplazados temporalmente a Polonia durante un periodo mínimo de un año. Estos empleados seguirán trabajando inicialmente en Linares mientras exista actividad y posteriormente podrán incorporarse al destino previsto. Según la información publicada tras el acuerdo, las 17 plazas ya han quedado cubiertas.
Los trabajadores que acepten una recolocación o un desplazamiento a Polonia dispondrán de una garantía adicional durante el primer año. Si el nuevo destino no funciona, podrán acogerse a las condiciones indemnizatorias pactadas en el ERE, de manera que tendrán la posibilidad de probar la nueva situación laboral sin perder esa opción de salida.
Indemnizaciones de 26 días por año trabajado y cotizaciones hasta los 63 años
Los empleados que finalmente abandonen la compañía recibirán una indemnización de 26 días de salario por año trabajado, con un máximo de 14 mensualidades. Una cantidad que mejora la indemnización mínima cuando el despido es objetivo que es de 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensuales. A esta indemnización se suman 650 euros que podrán cobrarse directamente o destinarse a un plan de recolocación laboral.
El acuerdo también incluye una compensación equivalente al 28 % de las prestaciones por desempleo consumidas durante los últimos cinco años como consecuencia de los expedientes temporales que ha atravesado la plantilla. Esta medida permitirá recuperar económicamente una parte del paro utilizado durante esos periodos.
Para los trabajadores de mayor edad se ha pactado una protección adicional como marca la ley y los empleados mayores de 55 años que opten por la indemnización podrán mantener sus cotizaciones a la Seguridad Social hasta los 63 años mediante un convenio especial, una fórmula que permite seguir cotizando de cara a la jubilación después de perder el empleo. La aplicación de estos convenios en los despidos colectivos ha sido objeto de pronunciamientos judiciales, como explica la sentencia del Tribunal Supremo sobre los convenios especiales para mayores de 55 años afectados por un ERE.
Windar también se ha comprometido a crear una bolsa interna de empleo para facilitar el acceso a futuras vacantes y a entregar cartas de recomendación individualizadas que acrediten la experiencia profesional de los trabajadores. Estas medidas están dirigidas especialmente a quienes no puedan incorporarse a otros centros y tengan que buscar empleo fuera del grupo.

