Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, explica cómo la inflación puede compensar la penalización por jubilarse antes

El funcionario hace las cuentas con un trabajador que adelanta seis meses su jubilación y pierde inicialmente 72,80 euros al mes. Una revalorización hipotética del 3,7% dejaría la diferencia en apenas 1,49 euros.

Adelantar la jubilación supone aceptar una reducción en la pensión, pero ¿qué ocurre si pocos meses después esa pensión sube con fuerza por la inflación? Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y divulgador especializado en pensiones, ha hecho las cuentas con un trabajador que decide jubilarse seis meses antes y el resultado muestra hasta qué punto una revalorización posterior puede reducir la diferencia.

En su ejemplo, el trabajador tiene 42 años cotizados y una pensión de referencia de 2.000 euros mensuales. Al adelantar seis meses su retiro se le aplica un coeficiente reductor del 3,64%, por lo que empieza cobrando 1.927,20 euros, 72,80 euros menos al mes. Sin embargo, Muñoz calcula qué pasaría si posteriormente esa pensión subiera un 3,7%. La cuantía alcanzaría aproximadamente los 1.998,50 euros y la distancia respecto a los 2.000 euros utilizados como referencia se reduciría a solo 1,49 euros mensuales.

Jubilarse seis meses antes reduce su pensión en 72,80 euros al mes

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Para explicar cómo puede darse esta situación, Muñoz parte de un trabajador cuya edad ordinaria de jubilación llegaría el 15 de abril de 2027. En lugar de esperar hasta ese momento, decide retirarse el 15 de octubre de 2026. Es decir, adelanta seis meses su jubilación.

La jubilación anticipada voluntaria permite retirarse hasta dos años antes de alcanzar la edad ordinaria, siempre que se cumplan los requisitos establecidos. Entre ellos se exige acreditar al menos 35 años de cotización efectiva. A cambio de ese adelanto, la pensión se reduce mediante unos coeficientes que dependen de los meses que falten para alcanzar la edad ordinaria y de la carrera de cotización del trabajador.

En este caso, los 42 años cotizados colocan al trabajador en el tramo de quienes acreditan entre 41 años y 6 meses y menos de 44 años y 6 meses. Según la tabla de coeficientes reductores que se aplica a la jubilación anticipada voluntaria, adelantar el retiro seis meses supone una reducción del 3,64%. La tabla oficial de la Seguridad Social recoge igualmente ese porcentaje para este tramo de cotización.

Aplicado sobre los 2.000 euros utilizados en el ejemplo, el recorte es de 72,80 euros mensuales. El trabajador comenzaría así su jubilación cobrando 1.927,20 euros al mes en lugar de los 2.000 euros de referencia.

La inflación cambia las cuentas de la jubilación anticipada

Aunque adelantar la jubilación hace que el trabajador empiece cobrando menos, las cuentas pueden cambiar con la siguiente revalorización anual de las pensiones. Muñoz introduce este elemento en su ejemplo para comprobar hasta qué punto una subida elevada puede reducir la diferencia provocada inicialmente por el coeficiente reductor.

Para hacer el cálculo utiliza una subida hipotética del 3,7% y aplica dicho porcentaje sobre los 1.927,20 euros que empieza cobrando el trabajador, que supone un incremento aproximado de 71,31 euros y eleva su pensión hasta unos 1.998,50 euros mensuales. De esta forma, los 72,80 euros que separaban inicialmente su pensión de los 2.000 euros utilizados como referencia pasan a convertirse en una diferencia de apenas 1,49 euros al mes.

El trabajador del ejemplo habría comenzado, además, a cobrar la pensión seis meses antes de alcanzar su edad ordinaria de jubilación. Tras la posterior revalorización, la cuantía mensual quedaría muy cerca de esos 2.000 euros, lo que permite a Muñoz mostrar cómo una inflación elevada y su efecto posterior sobre la subida de las pensiones pueden reducir buena parte de la diferencia económica en términos nominales.

La penalización no desaparece aunque la pensión se acerque a los 2.000 euros

Que la cantidad termine cerca de los 2.000 euros no significa que el coeficiente reductor haya desaparecido. El trabajador del ejemplo se jubila con una pensión calculada después de aplicar el recorte del 3,64% y es esa pensión reducida la que posteriormente se revaloriza.

La diferencia está en que las sucesivas subidas pueden hacer que la cifra que recibe el pensionista sea cada vez mayor en euros. Por eso, lo que muestra el ejercicio es una compensación en términos nominales respecto a la cantidad utilizada como referencia, no la eliminación de la penalización de la jubilación anticipada.

Los años cotizados también cambian mucho el resultado, ya que cuanto más extensa sea la carrera de cotización, menor puede ser el coeficiente aplicado para un mismo número de meses de adelanto. Por ejemplo, un trabajador con al menos 44 años y 6 meses cotizados que adelante ocho meses su jubilación tiene actualmente un coeficiente reductor del 3,80%, mientras que para alguien con menos de 38 años y 6 meses cotizados esos mismos ocho meses suponen una reducción del 4,40%.

Un escenario que ya tuvo un precedente con la subida de 2023

Muñoz recuerda que a finales de 2022 ya se produjo una situación que llevó a muchos trabajadores próximos a su retiro a mirar con atención las cuentas. Las pensiones contributivas terminaron revalorizándose un 8,5% en 2023, una subida especialmente elevada después del fuerte aumento de los precios registrado durante aquel periodo.

Según los datos citados por el funcionario, solo en diciembre de 2022 se reconocieron 12.237 jubilaciones anticipadas voluntarias, un 145% más que la media mensual registrada durante los once meses anteriores. Para quienes estaban cerca de alcanzar su edad ordinaria, empezar a cobrar la pensión antes de aquella fuerte revalorización podía cambiar las cuentas.

Ahora el escenario vuelve a poner el foco sobre los trabajadores que estén a pocos meses de jubilarse. Si la inflación termina siendo elevada y la revalorización de 2027 también lo es, algunos pueden encontrarse haciendo el mismo cálculo. La diferencia es que no existe una respuesta que sirva para todos.

La base reguladora, los años cotizados, los meses que se adelante la jubilación y el coeficiente reductor correspondiente pueden cambiar por completo el resultado. El ejemplo de Alfonso Muñoz muestra que, bajo unas cifras determinadas, una penalización inicial de 72,80 euros puede quedar reducida nominalmente a una diferencia de solo 1,49 euros tras una subida del 3,7%. Pero para saber si adelantar la jubilación compensa realmente hay que hacer las cuentas con la situación concreta de cada trabajador.

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