UPTA ha lanzado una advertencia sobre cómo puede quedar finalmente la pasarela de los mutualistas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La organización calcula que el planteamiento que atribuye al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones podría dejar fuera aproximadamente al 50% de los mutualistas que podrían utilizar este mecanismo y reclama que todo el dinero aportado durante su vida profesional pueda convertirse en derechos dentro de la Seguridad Social.
La organización de autónomos ha trasladado a la presidenta de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo su propia propuesta para desarrollar el reglamento. El documento plantea una fórmula para convertir las cantidades acumuladas en las mutualidades en años y bases de cotización al RETA, de manera que las aportaciones realizadas durante décadas tengan después reflejo en la futura pensión.
La propuesta llega precisamente cuando se trabaja en las normas que permitirán poner en marcha una pasarela que ya está aprobada por ley. Hace apenas unos días, la Seguridad Social anunció que pediría tramitar de urgencia el reglamento que esperan miles de mutualistas, después de que la ministra Elma Saiz se reuniera con representantes de la Abogacía. Ese texto deberá fijar cómo se trasladan los derechos económicos acumulados y qué reconoce la Seguridad Social a cambio.
UPTA pide que el dinero que supere la pensión mínima también cuente para la jubilación
El punto que UPTA quiere cambiar aparece cuando el mutualista dispone de más dinero del necesario para alcanzar una pensión mínima. La organización defiende que llegar a esa cobertura no debería impedir que el resto del capital también pase al sistema público y se transforme en mayores bases y derechos de cotización.
Según las estimaciones de UPTA, limitar la pasarela exclusivamente a quienes puedan acceder a una determinada pensión mínima provocaría que aproximadamente la mitad de los potenciales beneficiarios quedaran fuera. Frente a ese planteamiento, la organización propone utilizar primero las aportaciones necesarias para garantizar esa protección y, si todavía quedan fondos acumulados, permitir que el excedente siga convirtiéndose en cotizaciones.
De esta forma, quien haya aportado más dinero durante su carrera profesional podría obtener también mayores derechos dentro del RETA. UPTA resume su posición señalando que “la pensión mínima debe ser el suelo, nunca el techo” y defiende que las cantidades acumuladas durante décadas puedan utilizarse íntegramente para mejorar la futura prestación.
La organización ha llevado esta propuesta a la presidenta de la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo. Su alternativa incluye un mecanismo de equivalencias para determinar cuántos años y qué bases de cotización corresponderían a cada mutualista según el dinero acumulado, uno de los aspectos que deberá concretar el futuro reglamento.
Precisamente, este cálculo quedó pendiente cuando el BOE publicó la ley que creó definitivamente la pasarela al RETA. La norma abrió la posibilidad de transferir los derechos económicos acumulados, pero dejó para el desarrollo reglamentario las condiciones de la operación y la fórmula para convertir ese capital en periodos cotizados.
UPTA pide además participar en la elaboración de esas reglas. La organización recuerda que los profesionales que completen el proceso dejarán de estar vinculados exclusivamente al sistema mutualista y pasarán a estar integrados en el RETA para esa actividad.
Abogados, procuradores y arquitectos se coordinan mientras se prepara el reglamento
Los colegios profesionales también han comenzado a coordinar sus posiciones ante el desarrollo de la nueva normativa. Los presidentes de la Abogacía Española, el Consejo General de Procuradores y el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos han acordado mantener una interlocución conjunta durante todo el proceso, compartir la información que vaya llegando y estudiar posibles actuaciones comunes.
Las circunstancias no son idénticas en las tres profesiones, pero todas están pendientes de cómo se realizará la conversión. La Abogacía ya se ha reunido con el Ministerio y los tres consejos profesionales quieren mantener un canal de coordinación para detectar aquellos aspectos en los que las necesidades de sus mutualistas coincidan.
El Ministerio, por su parte, trabaja ahora en el reglamento necesario para poner en funcionamiento la pasarela. La ley ya permite el traslado, pero hasta que se complete el desarrollo de la normativa los mutualistas no pueden conocer exactamente cuántos años y qué bases de cotización obtendrán por el dinero acumulado.
Este es ahora uno de los puntos pendientes de una reforma que lleva meses avanzando. UPTA quiere que todo el capital pueda transformarse en derechos dentro del RETA y avisa de que, si la pensión mínima termina utilizándose como límite, alrededor del 50% de los mutualistas que podrían acogerse a la pasarela quedarían fuera según sus cálculos. La redacción definitiva del reglamento será la que determine cómo se hará finalmente esa conversión.

