Airbus cede ante sus 14.000 trabajadores para intentar frenar la huelga indefinida que comienza este martes

La plantilla decide este lunes 24 de agosto si aplaza los paros después de que la compañía acepte mantener los dos días de teletrabajo, ligar los salarios al IPC y devolver el dinero descontado por las bajas médicas.

Airbus afronta este lunes 24 de agosto una jornada decisiva en España, con cerca de 14.000 trabajadores llamados a participar en las asambleas que decidirán si se aplaza la huelga indefinida prevista desde este martes 25 o si los paros siguen adelante. La votación llega después de que la compañía haya mejorado su propuesta a última hora y aceptado varias de las reclamaciones que están detrás de un conflicto que comenzó por el teletrabajo y terminó extendiéndose a los salarios, las bajas médicas y otras condiciones laborales.

La nueva propuesta incluye mantener los dos días semanales de teletrabajo, garantizar incrementos salariales conforme al IPC y negociar un porcentaje adicional para recuperar poder adquisitivo. Airbus también se ha comprometido a retirar su recurso ante el Tribunal Supremo relacionado con el complemento de incapacidad temporal y a devolver las cantidades descontadas a los trabajadores afectados. No hay todavía un acuerdo cerrado, pero el acercamiento ha llevado a los mediadores a pedir que se retrase el inicio de la huelga mientras continúan las conversaciones.

Airbus mueve ficha para intentar frenar la huelga indefinida

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El nuevo escenario se abrió tras la reunión celebrada el viernes 21 de agosto en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), un encuentro de más de seis horas en el que participaron los seis sindicatos con representación en Airbus, incluidos UGT, CGT y ÚTIL, convocantes de los nuevos paros. Según el comunicado publicado por UGT tras la reunión de mediación, la compañía acudió con una delegación encabezada por Carmen Maja-Rex, responsable global de Recursos Humanos, acompañada de sus asesores externos.

De esa reunión salió un calendario para negociar diariamente a partir del martes 25 de agosto y la petición de los mediadores para que la huelga quede aplazada mientras se desarrolla ese proceso. La plantilla deberá valorar este lunes si los movimientos realizados por Airbus son suficientes para dar margen a esas conversaciones o si mantiene una convocatoria que, al ser una huelga indefinida, no tiene una fecha fijada de finalización y se prolongaría hasta que las partes alcanzasen un acuerdo o se desconvocase.

Airbus mantiene los dos días de teletrabajo

Entre las principales concesiones aparece precisamente el asunto que encendió las protestas. Airbus se compromete a recuperar la situación existente antes del inicio del conflicto, lo que supone mantener los dos días semanales de teletrabajo y respetar los acuerdos individuales que ya estén en vigor. La intención comunicada inicialmente de avanzar hacia una mayor presencialidad actuó como detonante de un malestar que después sacó a la superficie otras reclamaciones de la plantilla.

El alcance de estos acuerdos individuales tiene además importancia desde el punto de vista laboral, después de que el Tribunal Supremo haya abordado recientemente hasta dónde puede llegar una empresa al reducir el porcentaje de teletrabajo pactado con un trabajador. En el caso de Airbus, la nueva propuesta pasa precisamente por conservar la situación que existía antes de que comenzaran las movilizaciones.

Subidas con el IPC y devolución del dinero de las bajas

El salario es otro de los puntos en los que Airbus ha dado un paso hacia las reclamaciones de los empleados, al garantizar incrementos conforme al IPC y aceptar que se negocie un porcentaje adicional destinado a recuperar parte del poder adquisitivo perdido durante los últimos años. Esa segunda subida sigue pendiente de concretarse, ya que no existe todavía una cifra cerrada ni un plazo definitivo para aplicarla. Fuentes sindicales citadas por InfoDefensa sitúan esa pérdida alrededor del 9%, aunque ese porcentaje no forma parte por ahora de ningún acuerdo.

La propuesta también tendrá un efecto directo en el bolsillo de algunos trabajadores que se vieron afectados por los cambios aplicados durante las bajas médicas. Airbus se ha comprometido a desistir este lunes del recurso presentado ante el Tribunal Supremo y a devolver las cantidades descontadas cuando dejó de aplicar determinados complementos por incapacidad temporal que pueden mejorar lo que cobra un empleado mientras permanece de baja. La devolución se realizaría en la primera nómina en la que técnicamente sea posible.

Un pulso laboral que empezó por el teletrabajo y acabó desbordando a Airbus

El enfrentamiento que llega ahora a una nueva votación comenzó a principios del verano con el rechazo a los cambios planteados sobre el trabajo a distancia, pero fue incorporando rápidamente otras reclamaciones. Los trabajadores denunciaban la pérdida de poder adquisitivo de sus salarios, los cambios en las vacaciones, el recorte de determinados complementos durante las bajas médicas y el deterioro de otras condiciones laborales.

Las protestas terminaron extendiéndose por los centros españoles de Airbus y dieron paso a más de 20 días de huelga durante julio, con un seguimiento que los sindicatos llegaron a situar por encima del 90% en algunas jornadas. Participar en estos paros tiene además una consecuencia económica para el trabajador, porque las horas o días de huelga no se cobran y la empresa puede aplicar el correspondiente descuento en la nómina, algo especialmente relevante ahora que este lunes también está previsto un paro de tres horas.

El conflicto alcanzó una dimensión suficiente para que la dirección mundial terminara interviniendo. El CEO de Airbus, Guillaume Faury, viajó a España a mediados de julio para conocer personalmente las razones del descontento y mantuvo encuentros con responsables de la empresa y representantes sindicales. Posteriormente se creó un grupo de seguimiento formado por altos ejecutivos del grupo y Airbus recurrió también a asesores externos para participar en las conversaciones.

La plantilla ya rechazó el anterior acuerdo por solo 258 votos

El precedente de julio ayuda a explicar por qué las nuevas concesiones de Airbus no significan que la huelga esté desactivada. La compañía ya alcanzó entonces un preacuerdo respaldado por CCOO, SIPA y ATP, pero cuando el texto llegó a la plantilla los trabajadores lo rechazaron el 24 de julio por una diferencia de apenas 258 votos. Aquella votación dejó claro que cualquier salida al conflicto tendría que superar también el filtro de las asambleas y de los propios empleados.

La relación de Airbus con el ejercicio del derecho de huelga ya había llegado anteriormente a los tribunales por otras cuestiones. El Tribunal Supremo avaló este mismo año el sistema utilizado por Airbus para registrar la participación en determinados paros y aplicar los descuentos salariales, diferenciando el procedimiento según el respaldo sindical de la convocatoria. Ese caso es distinto al conflicto actual, pero muestra que los paros y su efecto sobre la nómina ya han formado parte de anteriores disputas laborales dentro de la compañía.

La propuesta que llega ahora a las asambleas mejora algunos de los puntos que estaban en discusión, aunque siguen pendientes cuestiones relacionadas con las vacaciones, la flexibilidad horaria, los comedores, el transporte colectivo y las rutas, los catálogos de puestos y las garantías laborales del proyecto Bromo. También continúa sobre la mesa la situación de Cádiz, donde los trabajadores reclaman las cargas de trabajo comprometidas para El Puerto de Santa María después del cierre de la factoría de Puerto Real.

Los 14.000 trabajadores de Airbus deciden este lunes

La jornada de este lunes será la que marque el siguiente paso de un conflicto que todavía no está cerrado, con un paro de tres horas previsto en todos los centros de Airbus en España y varias asambleas en las que los representantes de los trabajadores explicarán el contenido de la propuesta. La plantilla deberá valorar qué se ha conseguido, qué sigue pendiente y si merece la pena aplazar la huelga indefinida para abrir una nueva fase de negociación.

Airbus cuenta con alrededor de 14.000 trabajadores en España repartidos entre Getafe y Tres Cantos, en Madrid; Illescas, en Toledo; Albacete; El Puerto de Santa María, en Cádiz; y Tablada y San Pablo, en Sevilla. Si las asambleas aceptan dar margen a las conversaciones, la huelga podrá quedar aplazada mientras empresa y sindicatos negocian desde el martes. Si rechazan esa posibilidad, los paros podrán comenzar el 25 de agosto tal y como estaban previstos.

Airbus llega así a este lunes ofreciendo mantener el teletrabajo, proteger los salarios frente al IPC y devolver dinero descontado durante las bajas médicas, pero la última palabra vuelve a estar en manos de una plantilla que hace apenas un mes ya tumbó un acuerdo. Lo que decidan los trabajadores durante las próximas horas determinará si esta disputa laboral entra en una nueva fase de negociación o si la compañía afronta desde mañana una huelga indefinida.

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