El paro sigue siendo uno de los grandes problemas del mercado laboral español de que las cifras muestran una mejoría año tras año, pero para el economista Gonzalo Bernardos hay una cuestión que va más allá del número de personas que buscan empleo. El profesor de Economía de la Universidad de Barcelona ha puesto el foco en los salarios que ofrecen determinados puestos de trabajo y en la diferencia económica que puede existir entre volver a trabajar y continuar cobrando la prestación por desempleo.
Durante una de sus intervenciones en el programa Más Vale Tarde, Bernardos aseguró que hay desempleados que hacen números antes de aceptar un puesto de trabajo y consideran que económicamente no les compensa. Su explicación fue clara: “Hay una parte de la población que no quiere trabajar y que cuando hace las cuentas prefiere cobrar la prestación por desempleo que trabajar, porque como el salario es tan bajo, no le sale a cuenta”.
Bernardos pone el foco en los bajos salarios
La afirmación del economista señala directamente a uno de los problemas que, a su juicio, tiene actualmente el mercado laboral. No habla únicamente de las prestaciones que reciben las personas desempleadas. También apunta a unos salarios que considera demasiado bajos como para que determinados trabajadores encuentren una diferencia económica suficiente al aceptar un empleo. No es la primera vez que Bernardos pone el foco en esta cuestión. El economista ya ha advertido de que un trabajador puede encontrarse en una situación vulnerable incluso cobrando más de 1.600 euros si una parte importante de sus ingresos termina destinada a pagar la vivienda.
Bernardos volvió sobre esta idea durante su intervención televisiva al hablar del poder adquisitivo. “El poder adquisitivo de los salarios es casi idéntico. Muchos incentivos para que la gente trabaje tampoco los hay”, aseguró. De esta forma, relacionó la situación del desempleo con la capacidad real de los sueldos para mejorar la economía de una persona que vuelve a trabajar.
Según los últimos datos publicados, en el segundo trimestre de 2026 la tasa de paro se sitúa en un 9,87%. En comparación con el paso se han creado 486.000 nuevos puestos de trabajo. Al mismo tiempo la evolución del empleo muestra un aumento de 510.000 personas ocupadas.
Más empleo, pero también mejores incentivos para trabajar
Precisamente ese crecimiento del número de ocupados lleva a Bernardos a rebajar la preocupación por las cifras generales y a dirigir la atención hacia otro punto. Para el economista, crear puestos de trabajo no sería suficiente si los salarios no ofrecen un incentivo económico claro a quienes tienen que incorporarse de nuevo al mercado laboral.
Esta es la parte central de su planteamiento. Una persona que está cobrando una prestación puede comparar sus ingresos actuales con el sueldo que recibiría al aceptar determinadas ofertas. Según Bernardos, cuando esa diferencia es pequeña, hay trabajadores que consideran que volver a trabajar no les compensa.
Eso no significa que todas las personas desempleadas se encuentren en esa situación ni que todas cobren la misma cantidad. La prestación por desempleo depende, entre otros factores, de las cotizaciones acumuladas y de la base reguladora de cada trabajador. Además, actualmente existen determinados casos en los que se puede compatibilizar el cobro del paro con un trabajo a través del Complemento de Apoyo al Empleo (CAE).
La propuesta de Bernardos para crear puestos de trabajo
El economista también planteó una posible vía para aumentar el empleo. Bernardos apuesta por reforzar la inversión en sanidad y utilizar las necesidades de personal existentes para impulsar nuevas contrataciones.
La medida permitiría actuar sobre dos problemas al mismo tiempo. Por una parte, aumentaría la oferta de puestos de trabajo. Por otra, ayudaría a reducir las listas de espera que afectan a numerosos pacientes y que requieren más recursos dentro del sistema sanitario.
El debate que plantea Bernardos no queda así limitado al número de personas apuntadas al paro. Su reflexión pone el foco en cuánto se cobra trabajando, qué diferencia existe respecto a la prestación por desempleo y si determinados salarios son suficientes para hacer atractivo el regreso al mercado laboral.

