La ley de la pasarela al RETA ya es una realidad, pero miles de mutualistas jubilados se quedan fuera

La nueva ley permitirá que miles de profesionales pasen sus cotizaciones a la Seguridad Social para mejorar su futura pensión, aunque quienes ya cobran una prestación de la mutualidad no podrán acogerse al cambio

La esperada pasarela al RETA ya es una realidad. Después de años de movilizaciones y reclamaciones, el Congreso dio este jueves su aprobación definitiva a la ley que permitirá a miles de abogados, procuradores, arquitectos y otros profesionales trasladar a la Seguridad Social las cotizaciones que realizaron durante su vida laboral en las mutualidades. Para muchos supondrá la posibilidad de acceder a una pensión pública o mejorar la que les corresponda cuando llegue el momento de jubilarse.

Sin embargo, la norma también deja una de las principales reivindicaciones del colectivo sin respuesta. A pesar de que existía esa posibilidad, finalmente, los mutualistas que ya están jubilados no podrán acogerse a la pasarela, una decisión que ha generado un profundo malestar entre los afectados y que fue criticada durante el debate parlamentario por varios grupos políticos y asociaciones.

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Aunque la aprobación de la ley se considera un paso importante, el debate no termina aquí. Ahora comienza una nueva etapa en la que el Gobierno tendrá que concretar cómo funcionará la pasarela y los colectivos afectados seguirán reclamando que quienes hoy cobran las pensiones más bajas también puedan beneficiarse de esta medida.

Qué cambia con la nueva ley para los mutualistas

La reforma permitirá que los profesionales que cotizaron en una mutualidad como alternativa al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) puedan trasladar esas aportaciones al sistema público de la Seguridad Social.

Se trata de una reclamación histórica de miles de mutualistas que denunciaban que, después de décadas de trabajo, las prestaciones que recibirían al jubilarse serían muy inferiores a las del sistema público. Con la nueva ley podrán solicitar el cambio de forma voluntaria y hacer que esas cotizaciones sirvan para calcular su futura pensión.

No todos lo harán en las mismas condiciones. La norma establece una fórmula para convertir las aportaciones realizadas en la mutualidad en años cotizados en la Seguridad Social. Además, quienes tengan 52 años o más a finales de 2026 o empezaran a ejercer antes del 10 de noviembre de 1995 contarán con un sistema más favorable para reconocer esas cotizaciones.

La ley también incluye otra medida importante. El traslado de los fondos desde la mutualidad a la Seguridad Social no tendrá que tributar en el IRPF, una de las cuestiones que más preocupaban a los profesionales que estaban esperando esta reforma.

Los jubilados se quedan fuera de la pasarela

La principal polémica de la ley está en las personas que no podrán beneficiarse de ella. El texto aprobado confirma que los mutualistas que ya están jubilados y cobran una prestación de su mutualidad no podrán pasarse a la Seguridad Social. La única excepción prevista es para quienes reciben una pensión de viudedad.

Esta exclusión fue introducida durante la tramitación parlamentaria y finalmente se ha mantenido en el texto definitivo. La decisión ha sido muy criticada por las asociaciones de mutualistas, que recuerdan que muchos jubilados perciben pensiones muy reducidas y esperaban que esta reforma les ofreciera una solución.

Durante el debate en el Congreso, varios grupos parlamentarios también mostraron su rechazo a esta limitación y defendieron que la pasarela debía incluir a quienes ya están retirados. Aun así, la Cámara dio luz verde a la ley sin modificar ese punto.

Pese a ello, tanto asociaciones como representantes de distintos colectivos profesionales consideran que la aprobación supone un avance importante después de años de reivindicaciones. No obstante, insisten en que seguirán trabajando para que los jubilados también puedan incorporarse en el futuro al sistema público.

El Gobierno tiene ahora tres meses para dar el siguiente paso

Aunque la ley ya está aprobada, la pasarela todavía no podrá solicitarse de forma inmediata. El Gobierno dispone ahora de tres meses para publicar el reglamento que explicará cómo deberán presentarse las solicitudes y cómo se calcularán las cotizaciones de cada profesional.

Ese documento será el que detalle todos los requisitos, los plazos y el funcionamiento de una medida que miles de mutualistas llevan años esperando. Solo cuando ese reglamento entre en vigor podrá comenzar el proceso para quienes decidan trasladar sus cotizaciones a la Seguridad Social.

La aprobación de la ley marca así un antes y un después para miles de profesionales. Sin embargo, también deja abierta una de las grandes reivindicaciones del colectivo: encontrar una solución para los mutualistas que ya están jubilados y que, por el momento, seguirán fuera de la reforma.

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