El gaming profesional ya no se percibe como una salida minoritaria o poco seria a la hora de encontrar empleo. La visión sobre los esports ha cambiado radicalmente en España y, especialmente entre los jóvenes, empieza a competir de tú a tú con profesiones tradicionales.
Un estudio internacional elaborado por Logitech G entre 18.000 personas en 12 países revela que el 54% de los españoles considera que las carreras en gaming profesional son hoy más aspiracionales que hace una década. La cifra coloca a España entre los países europeos con una visión más favorable hacia este sector.
El dato más llamativo del informe es otro, más de la mitad de los encuestados sitúa el gaming profesional por encima de profesiones tradicionalmente prestigiosas, como empresario, deportista profesional o incluso médico.
La Generación Z normaliza vivir de los videojuegos
El cambio cultural se nota especialmente entre los jóvenes. Para buena parte de la Generación Z, dedicarse profesionalmente a los esports empieza a verse tan legítimo como trabajar en desarrollo de software o convertirse en influencer (otro sector que cada vez crece como salida laboral).
De hecho, dos de cada tres jóvenes de la Gen Z consideran que el gaming profesional es una carrera real. Entre los millennials, el respaldo también supera el 60%.
La percepción social también cambia fuera del entorno juvenil. El estudio detecta que incluso entre generaciones mayores existe una mayor aceptación del sector respecto a hace diez años.
El 41% de los baby boomers reconoce que hoy los esports se perciben de forma más aspiracional que antes, mientras que entre la Generación X la cifra alcanza el 52%.
El gran problema sigue siendo la estabilidad
A pesar del crecimiento de los esports, todavía existen muchas dudas sobre convertir el gaming en una carrera profesional estable.
Uno de los datos que refleja esa contradicción es que, aunque existe una aceptación creciente, solo el 1,3% de los encuestados elegiría esta profesión para sus hijos. En comparación, el 18% preferiría que trabajaran en el ámbito sanitario.
La falta de estabilidad económica sigue siendo una de las grandes barreras. Muchos participantes creen que el sector continúa siendo demasiado competitivo y con ingresos poco seguros.
Además, el 46% afirma que los esports todavía no se consideran una “carrera real” porque mucha gente sigue viendo el gaming únicamente como un hobby.
Piden más formación y presencia en colegios
El estudio también revela que existe una demanda creciente para profesionalizar el sector.
El 65% de los españoles cree que deberían existir más vías formales para desarrollar carreras en los esports, mientras que el 38% apuesta por introducir asignaturas relacionadas con videojuegos competitivos en escuelas y centros educativos.
Otra parte importante de los encuestados reclama más formación especializada, mejores estructuras profesionales y mayor regulación para dar estabilidad al sector.
Incluso la posibilidad de ver esports en los Juegos Olímpicos empieza a ganar fuerza. Uno de cada cinco españoles considera que deberían incluirse junto a disciplinas deportivas tradicionales.
Los esports ya generan nuevas profesiones
Desde Logitech G destacan que el fenómeno ya va mucho más allá de competir frente a una pantalla.
La industria de los esports mueve actualmente equipos profesionales, creadores de contenido, entrenadores, analistas, técnicos, organizadores de eventos y perfiles especializados en marketing o producción audiovisual.
Los videojuegos competitivos se han convertido en una industria global capaz de llenar estadios y generar miles de empleos, especialmente entre los jóvenes vinculados al entorno digital.
La investigación fue realizada entre enero de 2026 en países como España, Alemania, Estados Unidos, Corea del Sur, Brasil o Reino Unido.

