La Justicia corrige a la Seguridad Social y reconoce la incapacidad permanente a una empleada del hogar con artrosis y fibromialgia

La trabajadora sufría artrosis degenerativa, dolor lumbar crónico y fibromialgia. El tribunal concluye que sus limitaciones físicas le impiden realizar las tareas habituales del trabajo doméstico.

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha confirmado el reconocimiento de una incapacidad permanente total a una empleada del hogar que sufre artrosis degenerativa, dolor crónico lumbar y fibromialgia. De esta forma, el tribunal corrige el criterio inicial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), que había rechazado concederle la pensión.

La sentencia ratifica el fallo del Juzgado de lo Social nº 3 de Girona y concluye que las limitaciones físicas de la trabajadora le impiden realizar las tareas fundamentales de su profesión habitual.

La Seguridad Social denegó inicialmente la incapacidad permanente

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La trabajadora, nacida en 1969 y empleada del hogar de profesión, solicitó la incapacidad permanente tras sufrir diversas patologías que afectaban a su capacidad laboral.

Sin embargo, el INSS dictó resolución el 23 de noviembre de 2023 rechazando su solicitud porque según su criterio las lesiones que presentaba la trabajadora del hogar “no suponían una disminución suficiente de su capacidad laboral” como para reconocerle una incapacidad permanente.

Tras esta decisión, la afectada presentó una reclamación previa, que también fue rechazada por la Seguridad Social, por lo que solo le quedaba la vía judicial.

Las enfermedades que sufre la trabajadora

Según recoge la sentencia, la trabajadora del hogar padece varias patologías que afectan de forma directa a su capacidad física para realizar tareas domésticas.

Entre las principales enfermedades acreditadas se encuentran:

  • Artrosis degenerativa
  • Dolor crónico dorso lumbar con irradiación a la pierna izquierda
  • Dolor en cadera derecha y hombros
  • Limitación del movimiento articular
  • Fibromialgia

Estas dolencias provocan limitaciones funcionales importantes, especialmente para realizar esfuerzos físicos o mantener posturas prolongadas.

El tribunal considera que no puede seguir trabajando como empleada del hogar

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en su sentencia 1061/2026 (STSJ CAT 1081/2026) considera acreditado que las limitaciones de la trabajadora afectan directamente a las tareas esenciales de su profesión.

El fallo explica que el trabajo de empleada del hogar implica una elevada carga física, con tareas que requieren:

  • Sobrecarga de la columna dorsolumbar
  • Bipedestación prolongada
  • Deambulación continuada
  • Movimientos repetitivos

Debido a sus patologías, la trabajadora no puede realizar este tipo de actividades con normalidad. No obstante, el tribunal señala que sí podría desarrollar otros trabajos más sedentarios y que no impliquen esfuerzos físicos importantes.

De modo que el tribunal considera que estas reducciones funcionales de la trabajadora son graves, objetivas y previsiblemente definitivas, por lo que encajan en la definición de incapacidad permanente establecida en la Ley General de la Seguridad Social.

Reconocimiento de incapacidad permanente total

Por este motivo, tanto el Juzgado de lo Social nº 3 de Girona como el TSJ de Cataluña si ven procede reconocerle una incapacidad permanente total para su profesión habitual, lo que le permite cobrar una pensión pero seguir trabajando en otro empleo compatible con sus limitaciones.

La prestación reconocida asciende al 55% de su base reguladora, fijada en 568,13 euros mensuales, con las correspondientes revalorizaciones legales.

Además, la sentencia establece que los efectos económicos de la pensión se aplicarán desde la fecha en que la trabajadora dejó de trabajar tras su incapacidad temporal.

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