Una conversación que comenzó como una búsqueda de empleo ha terminado por generar indignación en redes sociales después de que una supuesta oferta laboral prometiera 1.000 euros por 20 horas al mes para terminar proponiendo una relación de “amigos íntimos”. La captura del chat fue compartida por Jesús Soriano, más conocido en redes bajo el nombre de usuario @soycamarero.
Lógicamente, la conversación se ha hecho viral poniendo de manifiesto a los tipos de proposiciones que se pueden llegar a enfrentar mujeres a la hora de buscar trabajo.
De oferta de trabajo a propuesta impropia
Según la conversación difundida en redes, la protagonista de esta historia habría publicado en algún portal web un anuncio en el que indicaba que buscaba trabajo y habría puesto su teléfono de contacto, para sí algún empresario interesado en contratar personal le ofreciera un puesto de trabajo.
Sin embargo, quien le contactó tenía otras intenciones. Lo que en principio parecía una oportunidad de empleo con pagos semanales o incluso diarios terminó siendo otra cosa
La oferta parecía muy buena, trabajar 20 horas al mes por 1.000 euros, por lo que preguntó si sería con contrato y todo. Fue entonces cuando la persona que le contactó le explicó de que iba la proposición. Lo que quería es que fueran amigos íntimos, con derechos, verse y tal…
Lo que en principio parecía una oferta clásica terminó siendo una propuesta de carácter claramente sexual, encubierta bajo el formato de empleo.
Buscaba trabajo como camarera y pasó esto: pic.twitter.com/zuz2Eg54xJ
— Soy Camarero (@soycamarero) March 2, 2026
Otros casos similares
No es la primera vez que se viraliza una conversación de este tipo. Hace ya unos años se difundió otro caso similar en el que una mujer, tras preguntar por un puesto de trabajo, recibió una propuesta denigrante como condición para acceder al empleo.
En aquel caso, el supuesto empleador llegó a insinuar que debía “pasar un rato” con él para conseguir el puesto, una situación que volvió a poner sobre la mesa el uso de falsas ofertas laborales como mecanismo de presión o abuso.

