El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, liderado por Elma Saiz, ha intensificado sus reuniones con las principales asociaciones de trabajadores autónomos (ATA, UPTA, Uatae y UGT) con el objetivo de pactar los nuevos tramos de cotización que deberán pagar los autónomos entre 2026 y 2028. Pero las negociaciones no solo se han reñido en las cuotas, también se ha negociado mejorar la prestación por cese de actividad y en la posibilidad de crear un subsidio para mayores de 52 años para este colectivo. Tras meses de desencuentros, las partes comienzan a acercar posturas, aunque aún quedan cuestiones clave sin resolver.
Negociaciones centradas en la pluriactividad y las devoluciones
Uno de los temas más conflictivos ha sido la devolución de cotizaciones en situaciones de pluriactividad. La vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero, criticó duramente que los autónomos deban esperar más de dos años para recuperar el exceso de cotización, algo que considera injusto: «No se tiene por qué cotizar por algo que no nos va a dar ningún derecho«, sentenció.
Desde Uatae, sin embargo, valoran positivamente que el Ejecutivo haya aceptado simplificar el proceso de renuncia a estas devoluciones, permitiendo una actualización automática de la base de cotización conforme al IPC, siempre que no se solicite la devolución. Además, destacan que el Gobierno estudia mantener una tabla reducida para los autónomos con menores ingresos y aumentar las cuotas de quienes perciben más.
Cese de actividad: solo un 40% accede a la prestación
El paro de los autónomos, o cese de actividad, es otro eje de la negociación. Actualmente, más del 60% de quienes cierran sus negocios no logran cobrar esta prestación, lo que ha encendido las alarmas entre las asociaciones. Lorenzo Amor, presidente de ATA, lo califica de “inadmisible” y exige una reforma urgente del sistema: «Seis de cada diez autónomos que solicitan esta prestación se están encontrando con que se les deniega».
El Ministerio ha respondido con el compromiso de revisar los requisitos de acceso y simplificar los procedimientos, eliminando trabas burocráticas que dificultan el acceso a este derecho.
Revisión del sistema implantado en 2023 y subsidio para mayores de 52 años
ATA insiste en que no se puede avanzar hacia un nuevo sistema sin evaluar previamente los resultados del modelo implementado en 2023. Además, la federación reclama la creación de un subsidio específico para autónomos mayores de 52 años y bonificaciones adicionales para quienes cuidan de menores o personas dependientes con enfermedades graves.
El reto de los colaboradores y societarios
Otros colectivos afectados por la regulación de ingresos reales son los autónomos colaboradores (miembros familiares que trabajan regularmente con el titular) y los societarios. En ambos casos, la aplicación de bases de cotización inferiores ha generado un impacto negativo en sus aportaciones y futuras prestaciones. Además, la ausencia de una declaración de rendimientos netos ha llevado a aplicar automáticamente bases más bajas, incumpliendo el compromiso de respetar las cotizaciones de 2022.
El horizonte: cuotas ajustadas a ingresos reales para 2032
El objetivo a largo plazo es claro y consistirá en crear un sistema de cotización ajustado completamente a los ingresos reales, con implantación total prevista para 2032. El calendario acordado en 2022 establece revisiones cada tres años, con ajustes anuales para verificar si cada autónomo ha cotizado correctamente. Si no es así, se contemplan devoluciones o pagos adicionales.
Aunque no se conocen aún las cifras definitivas, se espera que, de no prorrogarse las cuotas actuales, las nuevas mantengan una progresión similar a la de años anteriores.
Próximas citas y expectativas
La próxima reunión entre Gobierno y organizaciones de autónomos está prevista para la primera semana de octubre. Eduardo Abad, presidente de UPTA, calificó el clima de negociación como “positivo” y se mostró confiado en que, si hay voluntad, el nuevo sistema podrá estar listo para su entrada en vigor el 1 de enero de 2026.
No obstante, ATA advierte que no es el momento de hablar de subidas de cuotas, sino de encontrar soluciones reales a los problemas existentes. Con un calendario legislativo ajustado y la falta de Presupuestos Generales del Estado, la organización considera “inviable” aprobar nuevas tablas antes de fin de año, y ve más realista una prórroga de las actuales.

