El Gobierno ha presentado una nueva propuesta de reforma para cambiar la jubilación en España, concretamente las jubilaciones que permiten compatibilizar la pensión y el trabajo al mismo tiempo. Esta propuesta ha generado diversas opiniones y debates entre sindicatos y la patronal.
La ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz, quiere modificar la jubilación parcial, modalidad que actualmente permite a los trabajadores mayores de 60 años poder cobrar una perta de su pensión mientras siguen en activo a tiempo parcial.
Cambios en la jubilación parcial
Dentro de esta modalidad de jubilación anticipada, está la jubilación parcial con contrato de relevo y la jubilación parcial sin contrato de relevo. La principal diferencia entre ambas, es que la primera es necesario que la empresa contrate a un nuevo trabajador que cubrirá las horas dejadas de trabajar por el primero.
Precisamente en este aspecto es donde el Gobierno quiere hacer modificaciones y pretende elevar la base de cotización del relevista hasta el 75% de la base cotización del nuevo jubilado, en lugar del 65% establecido por la legislación actual. También se eliminaría la posibilidad de acumular jornadas laborales, es decir, que el trabajador que accede a esta jubilación pueda acumular sus jornadas restantes en unos meses para poder retirarse antes y por consiguiente cobrar su pensión completa.
Además, se plantea la eliminación de la jubilación parcial en la industria manufacturera, sustituyéndola por una versión extraordinaria que, si bien se abre a todos los sectores, impone condiciones difíciles de cumplir y reducciones significativas en la jornada laboral permitida.
La jubilación activa también se quiere modificar
La jubilación activa también está en el proyecto de modificación. Este tipo de jubilación permite a los trabajadores reincorporarse al mercado de trabajo tanto si es a jornada completa como a jornada parcial, cobrando el 100% de su salario y el 50% de su pensión.
Precisamente este porcentaje del cobro de la pensión es lo que el Gobierno quiere modificar y que durante el primer año el pensionista solo cobre el 30%. Dicho porcentaje inicial iría subiendo: el 40% en dos años; el 50% en tres años; el 75% en cuatro años y el 100% en cinco años.
A cambio de este recorte, el Gobierno plante que la jubilación activa sea compatible con el complemento de demora, es decir, que ahora sí se cotice para mejorar la pensión de jubilación una vez concluida la relación laboral. Además, no se exigiría una carrera de cotización completa.
Con esta nueva regularización también se eliminaría el sistema especial para que los autónomos, con una persona contratada, puedan cobrar el 100% de la pensión.
Estas modificaciones no solo afectarían a los trabajadores tal y como ha apuntado UGT al empeorar las concisiones al inicio y que solo se mejoraría a partir del cuarto año. De la misma forma, la patronal se ha mostrado contraria a estas modificaciones, ya que también supondrán un coste extra para las empresas.

