Yolanda Díaz promete una vez más sacar adelante la reforma del registro horario y acepta cambios para desbloquearlo

La ministra de Trabajo insiste en que la reforma saldrá adelante tras meses de retrasos y abre la puerta a modificar el texto para implantar el registro horario digital.

Yolanda Díaz vuelve a comprometerse con una de las reformas laborales que más retrasos acumula. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo aseguró este jueves ante representantes sindicales que el nuevo registro horario saldrá adelante, pese a que la norma sigue bloqueada y todavía no tiene una fecha concreta de aprobación.

Hay que recordar que la reforma del registro horario formaba parte de su reforma para reducir la jornada a 37,5 horas semanales, pero tras el rechazo su plan B fue sacar adelante en solitario una reforma del registro horario para que haya más control y evitar fraudes con las horas extraordinarias. Pero tras casi un año después sigue sin materializarse.

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Ahora el ministerio de Trabajo está dispuesto a introducir modificaciones en el texto para intentar superar las objeciones que han frenado la reforma durante los últimos meses. La medida busca implantar un registro horario digital.

«Queremos un registro horario, hay muchos en contra, pero lo vamos a conseguir«, afirmó Díaz durante un acto celebrado en Madrid. La frase resume el momento en el que se encuentra la reforma: una promesa repetida, una norma pendiente y una negociación interna que todavía no ha terminado.

Eliminar el registro en papel es la prioridad

La idea es sustituir los sistemas en papel o poco verificables por un mecanismo digital, más difícil de manipular y accesible para la Inspección de Trabajo. Con ello, el Gobierno pretende comprobar con más facilidad si las empresas respetan los horarios pactados y si las horas extra se pagan o se compensan correctamente.

Sin embargo, la reforma ha acumulado meses de retrasos. Las discrepancias dentro del Ejecutivo y las críticas empresariales han mantenido el texto en el aire, mientras los sindicatos presionan para que se apruebe cuanto antes.

Trabajo acepta cambios para intentar desbloquearlo

El Ministerio de Trabajo está dispuesto ahora a retocar el proyecto para facilitar su aprobación. Los cambios todavía se están negociando, pero no afectarían al objetivo central de la norma que no es otro que digitalizar el registro horario y permitir un control más eficaz de la jornada.

Entre los aspectos que se estudian figuran mejoras técnicas, más margen para la negociación colectiva y garantías adicionales sobre la protección de datos de los trabajadores. Trabajo defiende que estos ajustes no desvirtúan la reforma, sino que buscan darle salida tras meses de bloqueo.

La clave es que el registro horario seguiría siendo digital y accesible para la Inspección de Trabajo. Ese punto es el que convierte la medida en una herramienta más potente que el sistema actual, especialmente en empresas donde el fichaje todavía se realiza de forma manual o sin garantías suficientes.

El objetivo: controlar las horas extra sin pagar

El trasfondo de la reforma está en las horas extraordinarias no remuneradas. Según los datos de la Encuesta de Población Activa, en España se realizan cada semana alrededor de 2,5 millones de horas extra sin pagar. Para Trabajo y los sindicatos, este es uno de los principales motivos para endurecer el control horario.

Con un registro digital, la Inspección podría revisar los datos de forma remota y detectar antes posibles incumplimientos. Para los trabajadores, esto puede traducirse en más garantías a la hora de demostrar qué jornada han realizado realmente.

De momento, Yolanda Díaz vuelve a prometer que la reforma saldrá adelante, pero evita concretar cuándo. El Gobierno trabaja para desbloquear el texto y aprobarlo en los próximos meses, aunque el calendario sigue sin cerrarse.

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