Tras más de 10 años en el Corte Inglés un vigilante de seguridad es despedido por morder a una compañera y decirle “hoy Cupido soy yo”: La justicia lo avala

El TSJ de Madrid confirma el despido disciplinario por acoso tras una agresión en pleno horario laboral que dejó a la trabajadora en estado de shock

Un vigilante de seguridad de El Corte Inglés con más de una década de antigüedad ha perdido su empleo tras darle dos mordiscos a una compañera y decirle al oído “hoy Cupido soy yo”. Lo que para él pudo parecer algo no tan grave para el Corte Inglés fue una clara agresión a una compañera y así lo ha confirmado la Justicia.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid en su sentencia 248/2026 (STSJ M 2668/2026) ha confirmado que la empresa actuó correctamente al despedirle de forma disciplinaria. La conducta, según la sentencia, es lo suficientemente grave como para justificar su despido.

Dos mordiscos un comentario con tono sexual en pleno trabajo

Anuncios

Todo ocurrió el 13 de febrero de 2024 en un centro de El Corte Inglés en Madrid. El trabajador, que llevaba en la empresa desde 2013, se acercó a una dependienta mientras esta realizaba su trabajo.

En ese momento, le propinó varios mordiscos en el cuello y le susurró al oído: “hoy Cupido soy yo porque no veo que tu novio esté por aquí”. Los hechos ocurrieron delante de otras trabajadoras y de un cliente.

Su compañera se quedó en shock y comunicó lo sucedido poco después ese mismo día a sus superiores. Fue entonces cuando El Corte Inglés abrió una investigación y comprobó los hechos gracias a la grabación de vídeo del momento, el testimonio de compañeras presentes y evidentemente el relato de la víctima.

Con los hechos acreditados, diez días después de lo ocurrido la empresa le entregó la carta de despido disciplinario acusándolo de una conduta grave y culpable incompatible con el puesto.

Ante el despido el trabajador decidió demandar a la empresa alegando que hubo defectos formales al no iniciar la empresa el protocolo de acoso establecido en el convenio antes de despedirlo. Al no hacerlo, solicitaba que su despido fuera declarado improcedente.

Sin embargo, esa defensa fue rechazada por el Tribunal de Instancia de lo Social de Madrid, ya que no lo indicó en la demanda, por lo que confirmo su despido disciplinario. El trabajador al no estar de acuerdo recurre ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

El TSJ de Madrid confirma su despido disciplinario por los dos mordiscos y el comentario inapropiado a su compañera

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid confirmó la procedencia de su despido y rechazó sus alegaciones. Para el tribunal se considera probado lo ocurrido gracias a varias pruebas:

  • Una grabación de vídeo del momento.
  • Los testimonios de varias compañeras.
  • El relato coherente de la víctima.

Los magistrados concluyen que los hechos son ciertos y de extrema gravedad. Incluso señalan que podrían haber sido más intensos de lo recogido inicialmente. Por ello, consideran que el despido es plenamente procedente.

El protocolo de acoso no evita el despido

Uno de los argumentos del trabajador fue que la empresa no activó el protocolo de acoso. Sin embargo, el tribunal aclara que este tipo de procedimientos no son obligatorios antes de despedir.

Su función es preventiva y de protección a la víctima, no un requisito previo para sancionar una conducta grave.

Además, la sentencia subraya que la ausencia de este protocolo, en todo caso, perjudicaría a la víctima y no al agresor.

Relacionado
Últimas Noticias