Los nacidos entre 1958 y 1977, mÔs conocido como la Generación Baby Boom, han comenzado a jubilarse, algo que ha impactado directamente en el sistema de pensiones español, pues son una gran parte de la población activa que va a dejar de estarlo para pasar a cobrar una pensión.
El economista Gonzalo Bernardos, en una reciente intervención en el programa laSexta Xplica, expresó sus inquietudes sobre el aumento de pensionistas y el dĆ©ficit de la Seguridad Social. Bernardos seƱaló que el dĆ©ficit real supera los 65.000 millones de euros, subrayando la necesidad urgente de implementar medidas para evitar que esta brecha se amplĆe con la entrada de nuevos jubilados.
Opciones para un sistema sostenible
Bernardos planteó tres posibles soluciones para mantener la estabilidad del sistema de pensiones sin comprometer su capacidad de revalorización conforme al Ćndice de Precios al Consumo (IPC):
- Aumento de cotizaciones sociales: Incrementar las contribuciones que hacen los trabajadores y empleadores al sistema podrĆa aliviar la presión financiera.
- Reducción de la cuantĆa de las pensiones: Una medida mĆ”s drĆ”stica que podrĆa tener un costo social alto y enfrentarse a la resistencia pĆŗblica.
- Retraso en la edad de jubilación: Esta es la opción mĆ”s factible, segĆŗn el economista, debido al aumento en la esperanza de vida. Sin embargo, reconoció que no todos los trabajadores podrĆan adaptarse a esta medida, especialmente aquellos cuyas profesiones implican un alto desgaste fĆsico y que requieren un retiro anticipado.
Entre las tres opciones que subraya el economista, la primera es algo que el Gobierno ya ha empezado a implantar, primero con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) por el que tanto trabajadores como empresas abonan un 0,7% extra la Seguridad Social (0,58% a cargo de la empresa y un 0,12% por parte del trabajador). Este mecanismo de cotización para asegurar el futuro de las pensiones volverÔ a subir en enero de 2025. Sin olvidar que a partir de enero de 2025 los trabajadores con grandes salarios abonarÔn una cuota de solidaridad extra.
Por otro lado, la edad de jubilación se retrasa cada año hasta que en 2027 queda fijada en 67 años de edad.
La viabilidad y aceptación de las soluciones
Aunque retrasar la edad de jubilación podrĆa ayudar a mantener el equilibrio financiero del sistema, es una propuesta impopular entre los trabajadores. Bernardos subrayó que, aunque el ajuste es necesario, deberĆa aplicarse de forma justa, teniendo en cuenta la naturaleza de ciertos trabajos que no permiten extender la vida laboral mĆ”s allĆ” de ciertos lĆmites razonables.

