A ningún trabajador le gusta ser despedido y más aún si realmente no hay motivos para romper la relación laboral. En la práctica, muchas empresas despiden porque sí y para ello utilizan diferente excusas.
El abogado laboralista Juanma Lorente ha indicado la que para el son el top tres de las excusas utilizas por las empresas para despedir a sus trabajadores. Pero dentro de lo malo, menciona que si sufres una de ellas, la empresa tendrá que pagarte más dinero.
Las tres excusas habituales para despedirte que después acaban en despido improcedente
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Reestructuración empresarial sin detalles
La excusa de la «reestructuración» es una de las más usadas. En este caso, el trabajador recibe una carta en la que se indica que la empresa está atravesando una reorganización. Sin embargo, muchas veces no se dan más explicaciones, y poco después se descubre que la compañía ha reemplazado al despedido por otra persona.
Para Lorente, esto es claramente una artimaña con el objetivo de abaratar el despido.
No encajas con la filosofía de la empresa
Otra excusa común es afirmar que el trabajador no se ajusta a la «filosofía de la empresa». Lorente ironiza sobre esta frase, asegurando que preferiría que el jefe le dijera directamente que le cae mal.
Este tipo de argumento es demasiado subjetivo y no tiene validez legal para justificar un despido disciplinario sin indemnización. La ley exige que se explique claramente qué ha hecho mal el trabajador. Simplemente, decir que “no encajas” no es motivo suficiente.
Bajo rendimiento sin justificar
Para el abogado, esta es “la top 1 de las excusas”: alegar bajo rendimiento voluntario por parte del trabajador. Y advierte: “El bajo rendimiento como tal no es razón válida si no está detallado y motivado”. Si no se especifican las deficiencias del trabajador con claridad y pruebas objetivas, no hay base legal para un despido sin indemnización.
Si la empresa no puede justificar el despido, este es improcedente y, por tanto, hay que pagar una indemnización superior
En los casos de los despidos objetivos, el trabajador tiene derecho a una indemnización de 20 días por año hasta un máximo de 12 mensualidades, pero por ejemplo un despido disciplinario por bajo rendimiento voluntario no tiene indemnización.
Tal y como recomienda Lorente, si te encuentras con alguna de estas excusas, no dudes en demandar, pues en caso de que la empresa no pueda justificar el despido, tendrán que abonarte la indemnización correspondiente: 33 días por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades.
Para los despidos disciplinarios falsos, puede suponer llegar a cobrar una indemnización y para los objetivos evidentemente aumentarla.

