La tensión crece en Nissan. Cerca de 500 personas se manifestaron este sábado por el centro de Barcelona para protestar contra el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por la compañía y que afecta a 211 trabajadores en Cataluña.
La movilización recorrió algunas de las principales calles de la ciudad y terminó frente al Palau de la Generalitat, donde los afectados reclamaron la implicación directa del presidente catalán, Salvador Illa, para intentar frenar los despidos.
Una protesta contra 211 despidos
La marcha arrancó en la plaza Urquinaona y avanzó por Via Laietana y Jaume I hasta llegar a la plaza Sant Jaume. Durante el recorrido, los manifestantes hicieron sonar silbatos y corearon consignas contra el ajuste laboral planteado por Nissan.
Entre los mensajes más repetidos destacaron lemas como «No al ERE», «Ni un paso atrás» o «Barcelona, escucha, la industria está de lucha». También pudieron verse pancartas con mensajes como «211 familias a la calle, no al ERE», «Stop despidos» y «Nissan nos engaña».
Los trabajadores exigen la intervención de Salvador Illa
Uno de los principales objetivos de la movilización fue reclamar una mayor implicación de la Generalitat en el conflicto laboral.
Los trabajadores dirigieron buena parte de sus reivindicaciones al presidente catalán, Salvador Illa, al que piden que participe activamente en la búsqueda de una solución que permita preservar los puestos de trabajo afectados.
La protesta llega en un momento especialmente sensible para la industria catalana, que atraviesa varios procesos de ajuste y reestructuración en distintos sectores manufactureros.
Els comitès d’empresa de Nissan han convocat les plantilles a una manifestació contra l’ERO que ha presentat la multinacional japonesa per acomiadar 211 persones. pic.twitter.com/e2Ou3Bzv5e
— CCOO Indústria Catalunya (@FICCOOCat) June 6, 2026
Denuncian falta de negociación en el ERE
Al finalizar la manifestación, los organizadores leyeron un manifiesto en la plaza Sant Jaume en el que criticaron la postura de la empresa durante las negociaciones.
Según denunciaron, han planteado distintas alternativas para evitar los despidos, pero consideran que Nissan no ha mostrado voluntad de negociar ni de buscar soluciones que reduzcan el impacto del expediente.
Los representantes de la plantilla aseguran que seguirán movilizándose mientras no se produzcan avances significativos en la mesa de negociación.
Apoyo de otras empresas en conflicto
La protesta también contó con el respaldo de trabajadores de otras compañías industriales que atraviesan situaciones similares, entre ellas EGO Appliance Controls, Quality Espresso y Serra Soldadura.
Con esta movilización, los afectados buscan aumentar la presión social e institucional para intentar frenar un ERE que pone en riesgo 211 empleos y que vuelve a situar a Nissan en el centro del debate sobre el futuro industrial de Cataluña.

