Un camarero ha sido despedido tras mostrar su desacuerdo con la práctica de destinar parte de las propinas del personal para cubrir errores cometidos en la caja y en las comandas. La conversación, que ha sido compartida por Jesús Soriano, más conocido como @SoyCamarero en redes sociales y que desde hace años denuncia públicamente los abusos laborales hacia los trabajadores, sobre todo los del sector de la hostelería.
Un «vasito» para los errores de caja
Todo comenzó cuando el camarero preguntó a un compañero por un vasito que ponía caja, a lo que este respondió que servía para reponer el dinero perdido por errores en las comandas. Específicamente, se refería a un pedido duplicado de gran importe. Según explicó, la medida fue solicitada por una responsable del local (nombre omitido por privacidad).
El camarero, sorprendido, cuestionó si la intención era restar esos errores del bote de propinas común, a lo que el compañero no dio una respuesta concluyente, limitándose a decir que eso era lo que le habían indicado.
Un camarero ha sido despedido tras negarse a entregar parte de las propinas a sus jefes.
La dirección justificaba que esa parte servía para “compensar los errores de los camareros”.
Las propinas son de los trabajadores, no un fondo para la empresa. pic.twitter.com/at0J44PeZM— Soy Camarero (@soycamarero) August 21, 2025
Despedida con mensaje directo al equipo
Tras ser despedido, el camarero se despidió de sus compañeros con un mensaje en el que relató que había sido cesado sin explicaciones claras. En su nota, afirmó que la empresa alegó “comentarios” sobre su descontento, pero negó haber expresado directamente esa postura.
Apuntó que posiblemente el motivo real de su despido fue su negativa a permitir que la dirección accediera a parte de las propinas del equipo. “Las propinas son de los trabajadores, no de los jefes”, sentenció, alertando a sus compañeros para que no se dejen engañar. También les agradeció por el tiempo compartido y se ofreció como apoyo en el futuro.
La versión del jefe: “Has creado conflictos”
La respuesta del jefe no tardó en llegar. Agradeció el mensaje del trabajador, aunque con cierto desdén, y explicó que la idea del “vasito” era sumar una persona adicional a la caja debido a la gran cantidad de errores ocurridos esa semana.
Sin embargo, admitió que desconocía que no se hubiera aplicado correctamente esa medida. Cerró su respuesta justificando el despido con un comentario directo: “Uno de los mayores motivos acabas de hacerlo. Crear conflictos entre personal innecesarios. Bye bye!!”

