Santiago Carpintero tiene 22 años, trabaja como albañil y cree que quienes aprendan su oficio tendrán cada vez más oportunidades laborales. El motivo, según explica desde su experiencia en las obras, es que hay trabajo, pero faltan profesionales para hacerlo. “No hay albañiles, hay muchísimas obras y no hay mano de obra”, asegura el joven, conocido en redes sociales como ‘El albañil de TikTok’.
Esta falta de trabajadores es la que lleva a Santiago a hacer una previsión sobre el futuro de su profesión. A medida que se jubilen los albañiles de mayor edad y no haya suficientes jóvenes preparados para sustituirlos, cree que aumentará el valor de quienes conozcan el oficio.
“El día de mañana vamos a estar solos y se va a ganar mucho dinero en la construcción”
Para el joven, una de las ventajas de aprender albañilería está precisamente en las posibilidades de encontrar trabajo una vez adquirido el oficio. Santiago asegura que “el 95% de las personas que aprenden esta profesión tienen empleo y estabilidad laboral” y utiliza ese dato para animar a otros jóvenes a valorar una salida profesional que, a su juicio, no siempre recibe la misma atención que otros caminos formativos.
La falta de albañiles que Santiago ve en las obras también aparece en los datos
El último análisis del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE incluye precisamente a los albañiles entre los perfiles donde existen dificultades para cubrir puestos de trabajo, junto a electricistas, fontaneros y otros profesionales. El organismo apunta entre las causas a la falta de candidatos, de experiencia y de personas con la preparación necesaria para desempeñar determinados trabajos.
A esta dificultad para encontrar trabajadores se suma el relevo generacional del sector, uno de los problemas a los que Santiago hace referencia cuando habla del futuro de su profesión. La Confederación Nacional de la Construcción recoge en su Memoria 2025 que la construcción necesita alrededor de 700.000 trabajadores, una cifra que ayuda a entender por qué incorporar nuevos profesionales se ha convertido en una necesidad para los próximos años.
Es precisamente ahí donde Santiago pone el foco cuando se pregunta qué ocurrirá cuando muchos de los albañiles que hoy siguen trabajando abandonen las obras. “¿Cómo se fabricarán las casas de aquí a 20 años si los que las construyen ya se han jubilado?”, plantea. Para el joven, aprender ahora un oficio que necesita trabajadores puede abrir oportunidades laborales en los próximos años.
Santiago anima a los jóvenes a formarse en albañilería
Ante la falta de profesionales que asegura encontrarse en las obras, Santiago anima a los jóvenes a aprender albañilería y menciona los centros de la Fundación Laboral de la Construcción y los ciclos de Formación Profesional relacionados con Edificación y Obra Civil como posibles vías para hacerlo. Su mensaje no pasa simplemente por buscar trabajo en la construcción, sino por aprender un oficio que, según su experiencia, tendrá cada vez más demanda a medida que falten trabajadores preparados.
Esta necesidad de formar nuevos profesionales también ha llevado a reforzar los recursos destinados a la construcción. El Gobierno aprobó más de 234 millones de euros para programas de Formación Profesional y acreditación de competencias, una inversión de la que 25 millones corresponden a actuaciones relacionadas con este sector. La formación aparece así como una de las vías para incorporar trabajadores con los conocimientos que necesitan las empresas y facilitar el relevo de quienes abandonen las obras durante los próximos años.
En ese futuro Santiago tampoco ve a la tecnología sustituyendo por completo el trabajo que actualmente realizan albañiles y otros profesionales a pie de obra. “No se van a levantar con robots ni con inteligencia artificial. Siempre hará falta gente que las construya con sus propias manos”, afirma. Para el joven, la combinación entre la falta de trabajadores, las jubilaciones que llegarán durante los próximos años y la necesidad de seguir construyendo explica por qué considera que aprender albañilería puede convertirse en una oportunidad laboral para las nuevas generaciones.

