Castilla y León podría sumar 700 nuevos puestos de trabajo gracias a la llegada de varios proyectos industriales vinculados a las energías renovables. La empresa Reolum ha presentado una cartera de inversiones valorada en 2.850 millones de euros, una de las mayores anunciadas en los últimos años en la comunidad, con plantas previstas en las provincias de León, Zamora y Burgos.
El anuncio se produjo durante una reunión celebrada entre la vicepresidenta segunda de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, y los responsables de la compañía. Sobre la mesa estuvo el desarrollo de los distintos proyectos que Reolum ya impulsa en la comunidad y los que todavía están pendientes de implantarse.
Las primeras plantas ya tienen ubicación
La empresa trabaja actualmente en instalaciones situadas en La Robla y Villadangos del Páramo, ambas en León, además de Monfarracinos, en Zamora. A esa lista se sumará en el futuro un nuevo proyecto previsto para Miranda de Ebro (Burgos). Entre todas estas iniciativas se espera generar alrededor de 700 empleos directos.
La inversión alcanza los 2.850 millones de euros, una cifra con la que la compañía pretende impulsar diferentes instalaciones industriales relacionadas con la transición energética.
Hidrógeno verde, biomasa y captura de CO₂
Los proyectos de Reolum se centran en tecnologías vinculadas a la descarbonización de la industria. La empresa desarrolla plantas de biomasa, hidrógeno verde, e-metanol y sistemas de captura de dióxido de carbono (CO₂), con el objetivo de reducir las emisiones y producir combustibles de origen renovable
La compañía considera que este tipo de instalaciones pueden convertirse en un motor para atraer nueva actividad industrial alrededor de cada una de las plantas, además del empleo que generan de forma directa.
La Junta destaca el impacto económico
Durante el encuentro, Isabel Blanco puso el foco en la creación de empleo que supondrán estos proyectos y defendió la necesidad de agilizar los procedimientos administrativos para facilitar la llegada de inversiones de este tamaño. También destacó que este tipo de iniciativas ayudan a desarrollar suelo industrial y pueden favorecer la llegada de nuevas empresas a la comunidad.
Además del efecto sobre el empleo, desde la Junta consideran que estas inversiones pueden contribuir a reforzar la actividad económica en distintas zonas de Castilla y León y ofrecer nuevas oportunidades en municipios donde se instalarán las plantas industriales.

