Cesión de trabajadores: qué es, cuándo se produce y cuándo es legal

Muchas veces un trabajador se encuentra en la situación de que no está trabajando para la empresa que realmente lo contrató. Esto es lo que se conoce como cesión de trabajadores, algo muy habitual por ejemplo cuando se es contratado por una empresa de trabajo temporal (ETT).

Entender en qué consiste la cesión de trabajadores, cuándo se produce y en qué casos está permitida resulta fundamental para distinguir situaciones legales de aquellas que pueden suponer un problema laboral.

¿Qué se entiende por cesión de trabajadores?

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Se entiende por cesión de trabajadores la situación en la que una empresa contrata a una persona trabajadora y esta desarrolla su actividad de forma efectiva para otra empresa distinta, conocida como empresa usuaria o principal.

La cesión de trabajadores está regulada en el artículo 43 del Estatuto de los Trabajadores que establece los límites legales de la cesión de trabajadores y determina en qué supuestos está permitida y cuándo se considera ilegal.

En concreto, el artículo 43 señala que la contratación de trabajadores para cederlos temporalmente a otra empresa solo es legal cuando se realiza a través de Empresas de Trabajo Temporal debidamente autorizadas, y fija una serie de circunstancias en las que la cesión se considera ilegal, como ocurre cuando una empresa se limita a poner trabajadores a disposición de otra sin ejercer realmente las funciones propias de un empresario.

Asimismo, este artículo regula las responsabilidades de las empresas implicadas y reconoce determinados derechos a los trabajadores afectados cuando se produce una cesión ilegal, como la posibilidad de adquirir la condición de trabajador fijo en la empresa cedente o en la cesionaria.

Artículo 43 ET: cesión ilegal de trabajadores
Artículo 43 ET cesión ilegal de trabajadores | Foto BOE

Desde el punto de vista legal, no es determinante únicamente dónde se trabaja, sino quién ejerce realmente las funciones propias del empleador, como la organización del trabajo, la dirección diaria, el control de la actividad o la asunción del riesgo empresarial.

Cuándo se produce la cesión de trabajadores a otra empresa

La cesión de trabajadores a otra empresa es frecuente en las siguientes situaciones:

  • Externalización de servicios.
  • Contratas y subcontratas.
  • Necesidades temporales de personal.
  • Proyectos específicos o especializados.

En estos casos, una empresa recurre a otra para cubrir determinadas funciones sin incorporar directamente a esos trabajadores a su plantilla. Esta forma de organización del trabajo es válida siempre que se respeten los límites que establece la normativa laboral.

Cuándo la cesión de trabajadores es legal

Para que una cesión de trabajadores sea legal, un requisito indispensable y que es el que determina si la cesión es ilegal, es quien da las órdenes al trabajador y le aporta los medios para la realización de su trabajo. Es decir, cuando la empresa contratista:

  • Cuenta con una organización propia.
  • Aporta sus propios medios materiales y humanos.
  • Dirige y controla efectivamente a sus trabajadores.
  • Asume el riesgo de la actividad que desarrolla.

Aunque el trabajo se realice en instalaciones de otra empresa, no se considera que exista una cesión ilegal si la empresa contratista actúa como verdadero empleador.

Cuándo la cesión de trabajadores empieza a ser irregular

La cesión de trabajadores comienza a ser irregular cuando la empresa que figura en el contrato de trabajo no ejerce de forma real las funciones propias de un empresario y se limita a poner trabajadores a disposición de otra empresa, incumpliendo lo previsto en el artículo 43 del Estatuto de los Trabajadores.

Esto suele ocurrir cuando:

  • Las órdenes diarias las da la empresa usuaria,
  • El trabajador está integrado en su organización,
  • Los medios de trabajo pertenecen a esta,
  • La empresa contratante carece de estructura o actividad propia relevante.

En estas situaciones, la cesión de trabajadores deja de ser una fórmula organizativa neutra y puede derivar en una infracción laboral.

Por ejemplo, si un trabajador es contratado por la empresa A pero presta servicios en la empresa B, quien debe organizar su trabajo, darle instrucciones y ejercer las funciones propias de empleador es la empresa A, aunque el trabajo se realice físicamente en las instalaciones de la empresa B.

Sin embargo, si es la empresa B la que asigna directamente las tareas, fija la forma de trabajar, proporciona los medios materiales y dirige al trabajador como si fuera parte de su plantilla, la cesión deja de ser regular y puede calificarse como cesión ilegal de trabajadores.

En resumen, cuando un trabajador cedido es tratado por la empresa usuaria como si fuera un trabajador propio, recibiendo órdenes directas, utilizando sus herramientas y estando integrado en su organización, la ley considera que ese trabajador forma realmente parte de la plantilla de dicha empresa.

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