El contrato de sustitución es un contrato de sustitución que está ligado a otra persona, ya que como su nombre indica, se contrata a otra un trabajador para sustituir a otro (Aunque también se puede utilizar para cubrir un puesto durante un proceso de selección externa, como ocurre en las administraciones públicas). Por tanto, no se puede decir que tiene una duración exacta, sino que su duración dependerá de cuando finaliza la causa por la que se hizo ese trabajo, es decir, cuando se reincorpora el trabajador sustituido.
Pero a veces, el trabajador al que sustituimos no se reincorpora porque continúa de baja, pero por otro motivo. La lógica es pensar que si se sustituye a la misma persona, el contrato sigue teniendo validez, pero la realidad es que no, la Dirección General de Trabajo (DGT) ha especificado que no es posible celebra un único contrato de sustitución para cubrir situaciones distintas de causas de sustitución. Si se hace esta forma, el contrato de sustitución pase a ser indefinido.
Qué pasa cuando finaliza la causa de un contrato de sustitución
Cuando finaliza la causa de un contrato de sustitución, este ya no tiene validez, por lo que la empresa debe poner fin al contrato. Esto ocurre, por ejemplo, cuando la persona sustituida se reincorpora a su puesto, aunque no necesariamente tiene que reincorporarse, para ser más exactos, finaliza cuando termina la causa que motivo ese contrato.
En este caso, la empresa tiene que comunicarle el fin del contrato de trabajo, entregarle su finiquito e indemnización correspondiente por su contrato de sustitución y por supuesto darle de baja en la Seguridad Social. No se trata de un despido, sino de una extinción de un contrato temporal por finalización de su causa.
Pero y si el trabajador al que se sustituye, sigue de baja, pero por otra cosa ¿Qué pasa en estas situaciones?
Finaliza la causa y sigues trabajando
Cuando hablamos de causa que justifica el contrato de sustitución, la causa no es el trabajador al que se sustituye, aunque en todo contrato de sustitución se debe indicar el nombre de la persona a la que se sustituye. La causa es el motivo por el que el trabajador al que se sustituye no se reincorpora. Por tanto, que el trabajador al que se sustituye no se reincorpore no quiere decir que la causa no se extinga, pues puede seguir de baja por otra causa.
Por ejemplo, un trabajador que es contratado para sustituir a una trabajadora de baja por riesgo durante el embarazo, pero la trabajadora no llega a reincorporarse porque luego con el nacimiento del hijo, sigue de baja, aunque esta vez por nacimiento y cuidado del menor.
Aquí nos encontramos con que se está sustituyendo a la misma persona, pero por diferentes causas. Precisamente aquí es donde se comete el error que puede provocar que el contrato de sustitución pase a ser indefinido.
En estas situaciones, debe seguirse el procedimiento de finalizar el contrato de sustitución y realizar uno nuevo que indique las nuevas causas para hacerlo. Es decir, no se puede usar el mismo contrato de sustitución para varias causas, aunque se sustituya a la misma persona.
Por qué se produce la conversión automática
La razón es simple, se contrata a un trabajador porque está de baja por una causa, si esa causa y no existe y el trabajador sigue prestando sus servicios, se entiende que la relación laboral deja de ser temporal y, por tanto, es indefinida.

