Condenada una empresa a indemnizar con 20.000 € por contratar a un detective para vigilar a su exempleado

Tras ser despedido, fue vigilado con un detective privado. La empresa tendrá que indemnizarle con 20.000 € por violar su intimidad.

Imagina que te despiden tras más de 15 años trabajando para la misma empresa. Semanas después, comienzas a notar que un coche te sigue, que un desconocido te fotografía en la calle y que alguien ronda cerca de tu casa. Lo que parece el inicio de una película de espías fue, en realidad, lo que vivió un extrabajador de una empresa de transportes en Madrid.

Ahora viene la pregunta del millón ¿Para qué quería vigilar una empresa a un exempleado?  Normalmente, las empresas contratan a detectives privados para vigilar a sus trabajadores, por ejemplo para comprobar si durante su jornada laboral realizan otras tareas que no deberían o incluso para comprobar si están fingiendo una baja médica. Pero ¿Vigilar a un extrabajador? Pues el motivo era que su antigua empresa sospechaba que podía estar ayudando a otro excompañero a montar un negocio rival.

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Lo increíble es que, aunque el trabajador no había firmado ningún pacto de no competencia, la empresa contrató igualmente a un detective privado para investigarlo. Y lo hizo cuando él ya ni siquiera formaba parte de la plantilla. Ahora, la jugada les ha salido cara: deberán pagarle 20.000 euros por vulnerar su derecho a la intimidad.

Se dio cuenta de que el mismo coche le seguía y le hacía fotos

Todo empezó en verano de 2024. El trabajador, que había sido director comercial durante 16 años, fue despedido en marzo. Meses más tarde, notó algo raro: un coche oscuro parecía seguirle. Daba vueltas sin rumbo cerca de su casa en Coslada y cada vez que lo hacía, el vehículo aparecía. Llegó incluso a realizar giros continuos en una rotonda para comprobarlo… y sí, el coche seguía allí.

En otra ocasión, mientras paseaba tranquilamente por una avenida de San Fernando de Henares, vio cómo un hombre dentro de un coche le hacía fotos. Al acercarse, el conductor salió huyendo a toda velocidad.

Preocupado, el extrabajador acudió a la Policía y denunció los hechos. Lo que no sabía era que su antigua empresa había contratado a un detective para vigilarlo varios días, desde junio hasta agosto, incluso desde el aparcamiento de su propia urbanización.

La empresa obligada a indemnizarlo con 20.000 €

Aunque la empresa alegó que el seguimiento no era personal, sino parte de una investigación a otro extrabajador con el que el empleado había tenido contacto. Ese otro trabajador sí había firmado un pacto de no competencia, y sospechaban que estaba montando una empresa rival. Como ambos se reunieron, pensaron que el exdirector comercial podría estar ayudándolo.

Pero el Tribunal no lo vio así. Según la sentencia 182/2025, vigilar a alguien sin motivo directo, cuando ya no forma parte de la empresa y sin haber firmado ningún acuerdo que lo obligue, supone una clara vulneración de su intimidad, reconocida en el artículo 18 de la Constitución Española.

Por ello consideraron que la empresa no solo se saltó todos los límites legales y éticos al investigar al trabajador, sino que además lo hizo sin ninguna base que justificara tal intromisión. De hecho, destacaron lo insólito del caso: “es inaudito que, por una simple sospecha sobre otra persona, se sometiera al exempleado a una vigilancia con detective privado”, recoge la sentencia.

Además, los magistrados apuntaron que esta situación pudo haber generado miedo o ansiedad en el trabajador, que llegó a tomar la iniciativa de seguir al coche sospechoso y acabó denunciando los hechos ante la Policía.

Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid condenó a la empresa a pagarle 20.000 euros en concepto de indemnización por los daños morales causados. Ahora quedará saber si finalmente el despido disciplinario es declarado improcedente y también tendrán que pagarle indemnización por ello.

 

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