Cuando un trabajador es despedido y demanda por despido improcedente, puede ocurrir que, mientras el procedimiento judicial está en marcha, acceda a la jubilación y comience a cobrar su pensión.
En la práctica, lo más habitual en estos casos es que se trate de una jubilación anticipada, solicitada tras el despido.
La duda surge cuando el despido se declara improcedente y la empresa opta por la readmisión. ¿Puede el trabajador negarse a volver alegando que ya está jubilado?
Qué ocurre cuando un despido se declara improcedente
Cuando un despido se declara improcedente, el artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores establece que la empresa puede elegir entre:
- Readmitir al trabajador en su puesto de trabajo
- O abonarle la indemnización correspondiente
Salvo que el trabajador sea representante legal o sindical, la opción corresponde a la empresa.
Si la empresa opta por la readmisión, debe reincorporar al trabajador en las mismas condiciones anteriores al despido. Pero claro, aquí es donde entra la gran pregunta, si la empresa opta por la readmisión, podría el trabajador negarse y que le abonen la indemnización poniendo como excusa que ya está jubilado y, por tanto, fuera del mercado laboral.
Impide la jubilación la readmisión en caso de despido improcedente
Tanto si la jubilación es ordinaria o anticipada y el despido se declara improcedente, la empresa puede elegir la readmisión. La jurisprudencia ha señalado que la jubilación por sí solo no es una causa de imposibilidad legal o material de reincorporación.
El sistema de Seguridad Social permite que una persona jubilada pueda volver a trabajar. En ese caso, la pensión se suspende o se adapta conforme a la normativa vigente.
Por tanto, el hecho de haber accedido a la jubilación no elimina el derecho de opción de la empresa, tal y como señalo el Tribunal Supremo en su sentencia (STS 1177/2014).
¿Puede el trabajador negarse a volver alegando que ya está jubilado?
La empresa elige la readmisión, pero como suele pasar un trabajador muchas veces y más si ya está jubilado, prefiere cobrar la indemnización, más aún cuando la cuantía es bastante elevada.
Entonces, ¿puede un trabajador rechazar la readmisión? Claro que sí, ningún trabajador está obligado a trabajar donde no quiere, pero tiene una consecuencia clara.
Si la empresa elige la readmisión y el trabajador no quiere volver, en la práctica sería como una baja voluntaria y eso quiere decir que aunque no vuelvas y el despido sea improcedente, no se recibe la indemnización. Es decir, el trabajador no puede decidir no volver a la empresa y cobrar indemnización.
Para ser exactos, si la empresa ejerce correctamente su derecho de opción y comunica la readmisión en tiempo y forma, el trabajador no puede imponer la indemnización por el mero hecho de haberse jubilado. Un ejemplo claro es la sentencia del Tribunal Superior de Asturias de noviembre de 2018, en la que un trabajador despedido solicitó la jubilación y al declararse el despido improcedente, la empresa opto por la remisión y el trabajador pretendía era que, pese a que la empresa había optado por la readmisión, se declarase extinguida la relación laboral y se le reconociera el derecho a la indemnización por despido improcedente.

