José Elías, empresario y propietario de los supermercados La Sirena, asegura que nunca ha sido tan fácil triunfar en el trabajo como ahora. Su argumento es que actualmente hay menos personas dispuestas a esforzarse para crecer profesionalmente y asumir mayores responsabilidades, una situación que, en su opinión, supone una ventaja para quienes sí tienen ambición.
Así lo ha defendido durante una conversación en el pódcast Búscate la vida, donde ha comparado la mentalidad de su generación con la de los jóvenes actuales. Según explica, antes existía una mayor competencia por progresar profesionalmente, mientras que ahora muchas personas prefieren conformarse con lo que tienen. Incluso ha señalado una pregunta que, asegura, antes no se hacía cuando alguien tenía la oportunidad de crecer en su empresa: «¿Y cuánto voy a cobrar de más?».
José Elías asegura que ahora es más fácil triunfar porque hay menos competencia
Durante la conversación, el empresario lanzó una afirmación que sorprendió a su interlocutor, al asegurar que nunca ha sido mejor que ahora para triunfar en la vida: «Nunca ha sido más fácil«.
Elías explicó que no es porque ahora se dispongan de más herramientas tecnológicas o facilidades para emprender, como puede ser la Inteligencia Artificial, sino la actitud que, según su experiencia, muestran las personas ante el trabajo. Por eso comparó su época en la que subraya que había mucha competencia, porque todo el mundo tenía una ambición por mejorar, de luchar por un futuro, de currar. Una época en la que para alcanzar determinados objetivos había que trabajar mucho y esforzarse durante años. Sin embargo, considera que esa mentalidad ha cambiado.
«Ahora, hoy en día, la gente ni tiene esa ambición ni tiene esa necesidad»
Según explicó, cuando habla con personas sobre sus aspiraciones profesionales, muchas le trasladan que no necesitan ganar más dinero ni asumir mayores obligaciones. Asegura que son muchos los que pasan porque para lo que necesitan ya tienen suficiente y no necesitan tanto. Para Elías, esa actitud hace que quienes realmente quieren progresar encuentren menos competencia que en generaciones anteriores.
La pregunta de los jóvenes que, según José Elías, antes no se hacía
Uno de los momentos más llamativos de su intervención llegó cuando habló de cómo reaccionan los jóvenes ante la posibilidad de asumir nuevas responsabilidades dentro de una empresa. El empresario aseguró que antiguamente, cuando se preguntaba a un grupo de trabajadores quién quería crecer profesionalmente, todos mostraban interés.
«Antiguamente tú hacías esa pregunta a un grupo de chavales y todos levantaban la mano»
Sin embargo, señala que actualmente la reacción es muy diferente y que antes de levantar la mano lo primero que te preguntan es: «Y cuánto voy a cobrar de más? ¿O esto qué me va a suponer?». Una pregunta que antes no se hacía, ya que según su experiencia se valoraba más la oportunidad de progresar que la recompensa económica inmediata.
«Yo quiero ser responsable y crecer en mi trabajo»: la actitud que José Elías considera cada vez más difícil de encontrar
El empresario insistió en que esa menor disposición a asumir responsabilidades puede convertirse en una oportunidad para quienes quieren destacar profesionalmente.
«Hoy en día coges a una persona que levante la mano y diga: «Yo quiero ser responsable y crecer en mi trabajo». Y es única», aseguró.
En su opinión, antes era habitual encontrar jóvenes dispuestos a trabajar duro para conseguir un puesto de mayor responsabilidad. Ahora considera que esa actitud permite diferenciarse con mucha más facilidad.
No obstante, mostrar iniciativa y estar dispuesto a trabajar más no garantiza automáticamente un ascenso. Las posibilidades de promoción también dependen de la organización de la empresa, los puestos disponibles y las condiciones pactadas. Existen, además, situaciones en las que un trabajador puede reclamar un ascenso por las funciones superiores que lleva desempeñando.
Asumir más responsabilidades no significa renunciar a los derechos laborales
Las palabras de José Elías reflejan su visión personal sobre el esfuerzo y la ambición, pero también abren otra cuestión importante sobre hasta qué punto termina finalmente recompensado el trabajador. Tal vez la pregunta que hay que hacerse no es que los jóvenes pregunten primero cuanto van a ganar de más, lo mismo preguntan eso, porque según su experiencia saben que o es muy poca la subida salarial o en algunos casos ninguna con promesas de sí la cosa va bien.
No obstante cualquier trabajador que termine realizando funciones superiores a su categoría, siempre puede terminar reclamando que se le pague el salario correspondiente a las funciones que realmente desempeña.

