El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se encuentra en pleno proceso de reforma de su sistema informático ALMA, tras una larga serie de incidencias técnicas y administrativas que han afectado de forma directa a la tramitación de prestaciones por desempleo. Entre los principales problemas detectados se encuentran fallos de funcionamiento que incluso han provocado retrasos en el pago de ayudas.
Ante este panorama, el SEPE tiene previsto implementar más de 160 retoques y nuevas funcionalidades en el sistema durante los próximos meses. Esta decisión busca solucionar las deficiencias que han sido objeto de duras críticas tanto por parte de los trabajadores como de los sindicatos y partidos políticos.
Origen del problema: el sistema ALMA
El sistema ALMA fue desarrollado por la consultora Deloitte e implantado en las oficinas del SEPE en noviembre de 2024. Su propósito era ofrecer una gestión integral y trazabilidad completa del proceso de tramitación de prestaciones, eliminando la necesidad de realizar consultas previas manuales.
Según el Ejecutivo, ALMA mejora la interoperabilidad con otros organismos y automatiza cálculos y reconocimientos, aunque algunos pasos aún deben ser validados manualmente. Sin embargo, su puesta en marcha ha estado marcada por una serie constante de fallos técnicos, lo que ha generado una oleada de quejas y reclamaciones por parte del personal.
Sindicatos y oposición denuncian fallos estructurales
Desde su implantación, los principales sindicatos como CSIF y UGT han denunciado repetidamente la situación crítica que atraviesan las oficinas del SEPE. UGT ha ido más allá, señalando que ALMA sigue generando “fallos constantes” que obstaculizan la tramitación normal de expedientes.
El malestar ha llegado al Congreso de los Diputados, donde el Partido Popular ha registrado una batería de preguntas parlamentarias cuestionando el funcionamiento del sistema. Además, se ha iniciado una campaña de recogida de firmas en Internet para pedir su retirada definitiva.
El Gobierno defiende mejoras ya aplicadas
A pesar de las críticas, el Gobierno ha asegurado que en mayo de 2025 se duplicaron los recursos del sistema para mejorar su rendimiento y gestionar mejor los grandes volúmenes de consultas externas. Según su versión, desde entonces no se han detectado fallos graves ni interrupciones anormales.
También se ha confirmado que existe un plan de acompañamiento semanal a las oficinas del SEPE para resolver incidencias de forma continua. Según el Ejecutivo, las personas con derecho a prestaciones “están percibiéndolas con normalidad”.
Próximos pasos: rediseño profundo de funcionalidades
Entre las mejoras que se aplicarán próximamente, destacan funcionalidades que permitirán modificar más fácilmente los datos de los expedientes, facilitando la gestión de prestaciones. También se trabajará en mejorar la usabilidad, navegabilidad del sistema, y las herramientas de consulta del plan de pagos y el histórico de resoluciones.
El objetivo principal es hacer que el sistema sea más eficiente y menos problemático tanto para el personal del SEPE como para los ciudadanos que dependen de sus servicios.

