Cobrar el IMV y el subsidio a la vez se duplica a partir de los 52 aƱos y la AIReF pide revisar esta compatibilidad

El organismo detecta que el subsidio para mayores de 52 aƱos puede convivir durante aƱos con el Ingreso Mƭnimo Vital y propone revisar el encaje entre ambas prestaciones.

El cobro simultÔneo del Ingreso Mínimo Vital (IMV) y el subsidio por desempleo se duplica a partir de los 52 años. Es uno de los datos que deja la última evaluación del Ingreso Mínimo Vital de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que ha analizado cómo convive el IMV con otras prestaciones y ha puesto especialmente el foco en lo que ocurre con los desempleados que superan esa edad.

La AIReF considera que este cruce debe revisarse. Su propuesta no supone que se haya aprobado la incompatibilidad de las dos ayudas ni que quienes las reciben conjuntamente vayan a perder alguna de ellas. Lo que plantea es revisar si tiene sentido mantener ambas coberturas simultÔneamente y mejorar la coordinación entre el SEPE y la Seguridad Social.

El cobro de las dos ayudas da un salto al cumplir 52 aƱos

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Los datos permiten ver con claridad dónde aparece el cambio. Durante los primeros doce meses desde el acceso al Ingreso Mínimo Vital, el 16,6% de los titulares recibe también un subsidio por desempleo. La simultaneidad crece con la edad y da un salto especialmente visible cuando se alcanzan los 52 años, momento a partir del cual se duplica.

Lo cierto es que combinar ambas prestaciones resulta muy beneficioso dada las características de cada una y sobre todo la del subsidio para mayores de 52 años, que, recordemos, es el único subsidio que cotiza a la Seguridad Social para la futura jubilación. AdemÔs, puede cobrarse hasta alcanzar la edad de jubilación, que serÔ cuando se pase a cobrar la pensión contributiva.

La pega es que su cuantƭa es de 480 euros, una cantidad con la que poder hacer frente a los pagos bƔsicos de la vida cotidiana se hace realmente difƭcil. Aquƭ es donde entra el juego la posibilidad de poder compatibilizarlo con el Ingreso Mƭnimo Vital (IMV), cuya cuantƭa es superior y tambiƩn se cobra de forma indefinida siempre que se mantengan los requisitos para cobrarla.

Un beneficiario que vive solo, cobrando el subsidio para mayores de 52 aƱos ingresarƭa solo 480 euros, pero si puede compatibilizar con el IMV, sus ingresos mensuales llegarƭan hasta los 733,60 euros al mes, que es la renta garantizada para un adulto que vive solo. Es importante recordar que las cuantƭas de ambas no se suman, ya que le IMV actuaria como complemento para garantizar precisamente esa renta mƭnima.

De modo que combinando ambas prestaciones se garantiza unos ingresos mínimos de 733,60 euros y ademÔs estaría cotizando en 2026 por 1.780,62 euros al mes, el 125% de la base mínima de cotización vigente, lo que ayudarÔ a su futura pensión.

La AIReF pide revisar la compatibilidad entre el IMV y el subsidio

La propuesta del organismo pasa por reforzar la coherencia entre las dos prestaciones y revisar la pertinencia de su cobro simultÔneo, con una referencia específica al subsidio para mayores de 52 años. La idea es que cada situación de necesidad encuentre una cobertura adecuada sin que distintas prestaciones terminen solapÔndose durante largos periodos.

Esto no significa eliminar ninguna de las dos ayudas. Tampoco existe, a raíz de este informe, un cambio que impida cobrarlas conjuntamente. La AIReF estÔ planteando una revisión de cómo se relacionan el IMV y el subsidio por desempleo dentro de un sistema en el que cada prestación, ademÔs, estÔ gestionada por un organismo diferente.

El IMV depende del Instituto Nacional de la Seguridad Social, mientras que los subsidios por desempleo corresponden al SEPE. Para el beneficiario, esto puede traducirse en tener que relacionarse con dos administraciones para mantener la protección económica que necesita.

El problema va mƔs allƔ de los mayores de 52 aƱos

El anÔlisis de la AIReF muestra que la convivencia del IMV con otras ayudas es bastante habitual. En 2024, el 51% de los hogares que cobraba el Ingreso Mínimo Vital recibió al menos otra prestación, mientras que alrededor del 16% percibió simultÔneamente dos o mÔs prestaciones adicionales.

Entre todas ellas, el subsidio por desempleo tiene un peso destacado. AdemÔs de cobrarse simultÔneamente, ambas ayudas también funcionan de forma consecutiva para muchas familias. El 17% de los periodos de percepción de un subsidio termina seguido de una solicitud del IMV. Entre quienes realizan ese trÔnsito, el 47% solicita el Ingreso Mínimo Vital después de agotar el subsidio.

Esta situación explica otra de las propuestas de la AIReF, que pasa por mejorar las pasarelas entre las distintas coberturas. El objetivo es que una persona que esté cerca de agotar una prestación pueda ser identificada como posible beneficiaria de otra y reducir así los periodos en los que el hogar se queda sin protección.

La evaluación también analiza cuÔnto tiempo permanecen los hogares dentro del Ingreso Mínimo Vital. El resultado muestra que el 46% continúa cobrando la prestación 60 meses después de haber accedido a ella. La permanencia es todavía mayor entre quienes reciben las cuantías mÔs elevadas.

Para la AIReF, este dato estÔ relacionado con la necesidad de mejorar la conexión entre las prestaciones y el empleo. El organismo considera que incorporarse a un trabajo o aumentar la jornada debe traducirse en una mejora económica suficientemente visible para el beneficiario, sin que el aumento de ingresos implique perder de golpe la protección que venía recibiendo.

QuƩ quiere cambiar exactamente la AIReF

El informe dibuja un sistema en el que las prestaciones pueden funcionar como una cadena. Una persona puede cobrar primero una ayuda por desempleo, solicitar después el IMV o terminar percibiendo ambas durante un determinado periodo. La AIReF quiere que esas transiciones sean mÔs sencillas y que las distintas coberturas tengan una relación mÔs clara entre sí.

El caso de los mayores de 52 años es especialmente significativo porque el salto aparece claramente en los datos. Al alcanzar esa edad se duplica la percepción simultÔnea del IMV y el subsidio por desempleo, coincidiendo con la posibilidad de acceder a una ayuda que puede acompañar al trabajador hasta su jubilación.

Por ahora, la situación de los beneficiarios no cambia. La AIReF ha pedido revisar esta compatibilidad y mejorar la coordinación entre las prestaciones, pero no se ha aprobado que el IMV y el subsidio para mayores de 52 años dejen de poder cobrarse simultÔneamente. Cualquier modificación tendría que llegar posteriormente a través de cambios concretos en el sistema de protección.

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