Mantener abierto un pequeño negocio durante todo un año puede suponer un desembolso de casi 36.000 euros incluso sin tener trabajadores contratados. El alquiler del local se lleva buena parte del dinero, pero a final de mes también hay que pagar la cuota de autónomos, electricidad, agua, gestoría, seguros, comisiones bancarias, limpieza o mantenimiento, entre otros gastos.
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha puesto cifras a este escenario tomando como referencia a un autónomo sin empleados, con un local comercial alquilado y una actividad abierta una media de 5,5 días a la semana. El resultado son 2.980 euros al mes y 35.760 euros al año únicamente para mantener la estructura necesaria para trabajar.
Pero ojo, porque eso no es el dinero que gana el autónomo con su negocio, sino los gastos que debe cubrir antes de comenzar a generar renta por sí mismo.
El alquiler se lleva más de la mitad de los gastos
De todas las partidas analizadas, hay una que sobresale claramente. UPTA toma como referencia un alquiler de 1.500 euros mensuales, que se convierte en 18.000 euros al cabo de un año. Solo disponer del local representa algo más de la mitad de los costes incluidos en el cálculo.
A bastante distancia aparece la cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), estimada en 300 euros al mes, seguida de la electricidad, con 250 euros. Las tres partidas juntas suman 24.600 euros anuales y representan cerca del 69% del coste total.
El resto se va acumulando con cantidades más pequeñas que, vistas de forma individual, pueden parecer asumibles. Agua, telefonía e internet, gestoría, seguros, software y TPV, comisiones bancarias, limpieza, pequeñas reparaciones, tasas, alarma, protección de datos, desplazamientos y reposición de equipos completan la factura.
Todo ello lleva el gasto estructural hasta esos 2.980 euros mensuales. Una cantidad que el autónomo debe afrontar independientemente de que ese mes haya tenido más o menos clientes.
Casi 36.000 euros al año sin contar el coste de contratar trabajadores
Estamos hablando de un autónomo que trabaja solo y no tiene empleados y por tanto, los 35.760 euros anuales no incluyen salarios, cotizaciones empresariales ni otros gastos derivados de mantener una plantilla.
La situación ayuda también a entender por qué dejar de trabajar puede convertirse en un problema para muchos profesionales por cuenta propia. Los gastos del negocio no desaparecen automáticamente cuando el autónomo tiene que ausentarse. De hecho, sustituir a un autónomo durante una baja o para cuidar de un familiar puede llegar a costar más que el propio rendimiento mensual del negocio, según otro informe publicado recientemente.
El análisis de UPTA permite trasladar además la factura anual a cada jornada de actividad. Con una apertura media de 5,5 días semanales, el negocio estaría funcionando aproximadamente 286 días al año. Al repartir los 35.760 euros entre esas jornadas, cada día de apertura arranca con unos 125 euros de costes que hay que cubrir.
Es precisamente la cifra diaria que destaca UPTA, aunque vista a doce meses muestra con mayor claridad el peso que tiene mantener la actividad. Antes de hablar de beneficio, el negocio del supuesto analizado tiene que generar suficiente dinero para hacer frente a una estructura que se acerca a los 3.000 euros cada mes.
Los 35.760 euros no significan que todos los autónomos paguen lo mismo
Aunque el resultado alcanza los 35.760 euros al año, esta cantidad corresponde al supuesto concreto analizado por UPTA y no significa que todos los pequeños negocios españoles tengan los mismos gastos. El alquiler puede variar considerablemente según la ciudad, el barrio o el tamaño del establecimiento, al igual que sucede con la electricidad, los seguros o la cotización del autónomo.
Estas diferencias son importantes porque el análisis no calcula cuánto factura de media un autónomo ni cuánto dinero obtiene después de pagar sus gastos. UPTA reúne una serie de costes habituales para mostrar cuánto necesita desembolsar un pequeño negocio de estas características simplemente para desarrollar su actividad.
Al sumar todas esas partidas, el resultado para el negocio analizado asciende a 2.980 euros al mes y 35.760 euros al año, una cantidad que equivale a unos 125 euros por cada día de apertura si mantiene una actividad media de 5,5 días a la semana. Y todo ello sin añadir salarios ni otros costes asociados a tener trabajadores contratados.

