Seguramente has escuchado esa frase de, como me despidan, se van a enterar, y seguramente eso es lo que pensó esta exempleada de Tecnocasa, que busco venganza por su despido. ĀæCómo? Pues denunciado que habĆa sido drogada y violada en una convención de Tecnocasa unos dĆas antes de su despido y que precisamente su despido se debĆa a que habĆa puesto en conocimiento de estos hechos a la empresa.
Un caso que enseguida se hizo viral tanto en redes sociales y como en los medios de comunicación. Incluso la ministra de Trabajo, Yolanda DĆaz, se involucró en el caso y solicitó a la Inspección de Trabajo que investigarĆ” lo ocurrido.
Esto es una vulneración flagrante de derechos fundamentales. Ninguna denuncia puede hacer que te despidan.
He pedido a la Inspección de Trabajo que investigue lo ocurrido. Esto no puede quedar asĆ. No estĆ”s sola. https://t.co/0gwSf8qDnk
ā Yolanda DĆaz (@Yolanda_Diaz_) July 26, 2024
Una denuncia falsa por agresión sexual como venganza por su despido
Los hechos comenzaron tras una convención de Tecnocasa en Santander, donde, segĆŗn testigos, E.C. mostró un comportamiento extremo, incluyendo consumo de drogas. El 18 de junio, dĆas despuĆ©s del evento, fue despedida junto con un compaƱero. La mujer reaccionó violentamente, arrojando objetos y profiriendo amenazas como Ā«esto va a acabar malĀ» y Ā«voy a quemar la oficinaĀ«.
Posteriormente, E.C. insinuó que su jefe habĆa estado implicado en una supuesta agresión sexual, afirmando que iba a manchar la reputación de la marca. Estas amenazas fueron registradas por una cĆ”mara instalada por el dueƱo de la franquicia, quien denunció a la mujer a la PolicĆa. Paralelamente, se descubrió que E.C. tambiĆ©n realizó pintadas ofensivas en otra oficina de la compaƱĆa.
Investigación judicial: agresión sexual desestimada
Inicialmente, E.C. presentó una denuncia por agresión sexual y sumisión quĆmica durante la convención. Sin embargo, tras una exhaustiva investigación, el juzgado archivó el caso, concluyendo que no hubo evidencia de tales delitos. Las inconsistencias en sus declaraciones y pruebas de que el acto sexual con un compaƱero fue consensuado llevaron al caso a tomar un giro completamente distinto.
Sentencia firme por amenazas
En octubre, E.C. fue condenada en primera instancia a una multa de tres meses con una cuota diaria de ocho euros, junto con una orden de alejamiento de su ex jefe por seis meses. La Audiencia Provincial ratificó la condena tras desestimar un recurso presentado por la mujer, argumentando problemas psiquiÔtricos y falta de pruebas directas.
TodavĆa queda el juicio por despido
Esta historia todavĆa tiene varios capĆtulos mĆ”s y es que queda por resolver aĆŗn el tema del despido, si finalmente la justicia considerarĆ” que su despido disciplinario es procedente y, por tanto, la trabajadora no recibirĆ” indemnización.
Por otro lado, se espera el curso de una causa por denuncia falsa tras la remisión del caso a los tribunales.

