¿Estás opositando y te falta motivación? La historia de un hombre que vivió 16 años en la calle y aprobó estudiando cuatro meses en bancos de plazas públicas

Valter Fonseca dos Santos no tenía una casa donde preparar el examen y convirtió las plazas de Patos de Minas en su lugar de estudio. Cuatro meses después consiguió 26 puntos de 30 y la mejor nota entre 22 aspirantes.

Estudiar unas oposiciones se ha convertido en una salida laboral para muchas personas que buscan estabilidad laboral y económica, además de unas condiciones que les permitan organizar mejor su vida personal y profesional. Pero opositar no es un camino de rosas. Requiere tiempo, dedicación y, sobre todo, compromiso. Precisamente compromiso es lo que demostró Valter Fonseca dos Santos, que durante cuatro meses convirtió los bancos de las plazas de Patos de Minas, en Brasil, en su lugar de estudio.

Valter llevaba 16 años viviendo en la calle y no tenía una casa en la que preparar el examen. Aun así, decidió presentarse a un proceso público para conseguir uno de los tres puestos de sepulturero municipal que se ofertaban. Cuando se publicaron los resultados, no solo había aprobado. Había conseguido la nota más alta entre los 22 aspirantes.

Anuncios

Obtuvo 26 puntos de los 30 posibles, un resultado que le colocó en primera posición y le acercó a algo que llevaba años intentando conseguir, un empleo estable con el que poder abandonar la calle. Mientras esperaba su incorporación, ya tenía claro qué quería hacer cuando recibiera el primer sueldo. Alquilar una casa.

Llevaba 16 años viviendo en la calle y trabajando en lo que podía

Originario de Ilhéus, en el estado de Bahía, se trasladó a Minas Gerais buscando mejores condiciones de vida. El trabajo estable que esperaba encontrar nunca llegó y acabó viviendo en las calles de Patos de Minas.

Durante esos años intentó ganarse la vida con los trabajos que encontraba. Uno de ellos le llevó a trabajar durante una temporada en la cosecha de tomates, pero se trataba de un empleo temporal y, cuando terminó la campaña, volvió a encontrarse sin trabajo y viviendo en la calle.

Fue a través del Centro de Referencia Especializado de Asistencia Social (Creas), al que acudía mientras se encontraba en esa situación, como conoció la posibilidad de presentarse al proceso público municipal. La directora de protección social de la institución, Maria Augusta de Lacerda Ferreira, le animó a intentarlo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Ilhéus Eventos (@ilheuseventos)

Cuatro meses estudiando en los bancos de las plazas

Quien haya preparado unas oposiciones sabe que estudiar durante meses requiere concentración y un lugar adecuado para hacerlo. Precisamente ese fue uno de los primeros obstáculos a los que tuvo que enfrentarse Valter. No tenía una vivienda ni un espacio propio donde sentarse cada día a estudiar, así que utilizó los lugares que tenía a su alcance.

Los bancos de las plazas en las que pasaba sus días se convirtieron también en su lugar de estudio. Durante cuatro meses preparó allí el temario y aprovechó las horas de luz natural para repasar el contenido de la prueba. Lo que estaba en juego era mucho más que aprobar un examen. Conseguir una de aquellas plazas podía proporcionarle unos ingresos regulares después de años dependiendo de trabajos esporádicos.

Cuando llegó el momento de examinarse en 2015, Valter se presentó junto al resto de candidatos. En total eran 22 aspirantes para solo tres puestos de sepulturero. Muchos de ellos probablemente habían podido preparar la prueba en condiciones muy diferentes, pero Valter consiguió superar los obstáculos que suponía estudiar mientras vivía en la calle. El resultado fueron 26 puntos de 30 y el primer puesto de la clasificación.

El empleo ofrecía un salario de 805 reales mensuales, además de ayudas relacionadas con la alimentación, el transporte y la asistencia sanitaria. Para Valter, disponer de unos ingresos regulares significaba algo mucho más inmediato. Después de tantos años viviendo en la calle, podía empezar a pensar en pagar un alquiler.

Quería utilizar su primer sueldo para alquilar una casa

Después de conocer el resultado y mientras esperaba la convocatoria para incorporarse al puesto, Valter explicó qué quería hacer cuando empezara a cobrar. Su intención era utilizar el primer sueldo para alquilar una vivienda y comenzar una nueva etapa después de 16 años viviendo en la calle.

Aquel resultado no se quedó únicamente en una buena nota. Valter terminó incorporándose como sepulturero municipal después de haber conseguido el primer puesto en el proceso público. Años más tarde, en 2019, medios locales brasileños todavía se referían a él como trabajador del servicio municipal.

Lo que comenzó en 2015 como cuatro meses de estudio en los bancos de unas plazas terminó convirtiéndose en la oportunidad laboral que llevaba años buscando. Sin una casa donde estudiar y después de 16 años viviendo en la calle, Valter consiguió superar a los otros 21 aspirantes y acceder a un empleo estable.

Relacionado
Últimas Noticias