La Junta de Andalucía exigirá el nivel B1 de idiomas para acceder a determinadas plazas de funcionario a partir de 2027, aunque el requisito solo afectará al subgrupo A1 de la Administración General. La Consejería de Función Pública ha aclarado el alcance de la medida después de que su titular, José Antonio Nieto, defendiera en el Parlamento andaluz su aplicación en las oposiciones de este año. Finalmente, la Administración respetará el acuerdo alcanzado en septiembre y no incorporará esta exigencia a las oposiciones ya convocadas.
La aclaración supone un alivio para quienes llevan meses preparando los exámenes y todavía no cuentan con un certificado oficial de idiomas. Conseguir el B1 requiere tiempo de estudio y, en muchos casos, un gasto adicional en academias y pruebas de acreditación. Para estos aspirantes, tener que obtener un título mientras preparan una oposición habría supuesto añadir otra prueba a su calendario, pero las convocatorias ya publicadas mantendrán las condiciones establecidas en sus bases.
Aunque lo cierto es que teniendo en cuenta que para acceder a las oposiciones del Subgrupo A1 de la Administración General es necesario contar con titulación universitaria y en Andalucía para poder obtener el título de Grado es necesario tener el certificado B1 de idiomas (en 2029 se exigirá el B2). Por lo que los opositores que recientemente hayan obtenido su titulación, no les suponen ningún requisito adicional.
La Junta aclara cuándo exigirá el B1 de idiomas en las oposiciones
La decisión se ha conocido después de una intervención del consejero de Función Pública, José Antonio Nieto, en el Parlamento de Andalucía, donde respondió a una pregunta del PSOE sobre la incorporación de nuevas exigencias de idiomas y competencias digitales en los procesos selectivos de la Administración autonómica.
Nieto explicó que ambas medidas llevaban años preparándose y defendió su incorporación por las necesidades actuales de los servicios públicos. Durante su intervención aseguró que estos requisitos eran conocidos desde hacía tiempo y que se mantendrían tanto en las convocatorias de este año como en las siguientes.
El consejero relacionó la exigencia de idiomas con el peso del turismo en Andalucía, la movilidad de la población y la posibilidad de que los funcionarios cambien de puesto a lo largo de su carrera profesional. También comparó esta medida con los conocimientos de lenguas extranjeras que se exigen para obtener determinadas titulaciones universitarias.
La posibilidad de exigir conocimientos de idiomas en las oposiciones ya aparece recogida en la Ley 5/2023, de la Función Pública de Andalucía, que permite comprobar el dominio de lenguas extranjeras durante los procesos selectivos. Sin embargo, la norma no obliga por sí misma a acreditar un B1, por lo que su aplicación dependerá de los requisitos que se establezcan en cada convocatoria.
Desde el PSOE criticaron que se plantearan estos cambios sin suficiente antelación y señalaron que no todos los puestos de la Administración requieren utilizar otros idiomas. Aunque Nieto defendió inicialmente la medida, un día después la Consejería aclaró que su aplicación comenzará en 2027 y se limitará al subgrupo A1, de acuerdo con lo pactado en septiembre de 2026.
Qué opositores tendrán que acreditar el B1 a partir de 2027
La nueva exigencia estará dirigida a quienes quieran acceder al subgrupo A1 de la Administración General de la Junta de Andalucía, formado por cuerpos superiores de funcionarios para los que se requiere una titulación universitaria. La medida afectará tanto a los aspirantes que se presenten por turno libre como a quienes participen en procesos de promoción interna dentro de este subgrupo.
Entre los puestos que pertenecen al A1 se encuentran determinados perfiles jurídicos y técnicos de la Administración autonómica.Los idiomas previstos son inglés, francés y alemán, y el nivel exigido será el B1 del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Se trata de un nivel intermedio que permite comprender conversaciones sobre temas cotidianos, entender textos sencillos y comunicarse por escrito sin necesidad de dominar el idioma.
La medida no significa que todos los aspirantes a trabajar en la Junta tengan que obtener un certificado de idiomas. Los subgrupos A2, C1 y C2 quedan fuera de esta nueva exigencia general, aunque algunas convocatorias pueden establecer condiciones propias según las funciones del puesto.
Quienes tengan previsto presentarse a una oposición del subgrupo A1 el próximo año deberán tener en cuenta esta nueva condición al organizar su preparación. Las bases de cada convocatoria tendrán que indicar qué certificados se aceptarán y cómo deberá acreditarse el nivel B1, por lo que será necesario comprobar esos detalles antes de presentar la solicitud.

